Análisis | La situación del litoral pontevedrés CARA CRUZ Mientras que espacios protegidos como Cabo Udra son pequeños vertederos a pie de agua, las playas de Sanxenxo y Poio muestran un aspecto impoluto
30 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l verano parece que ya llegó a Pontevedra pero aún son muchos las playas que no son ni mucho menos aptos para acoger a los bañistas. Es el caso de Cabo Udra, un espacio incluido en la Red Natura 2000 y, por tanto, con un severo grado de protección medioambiental que no se note por ningún sitio. Estos días sus arenas, más que servir al disfrute lúdico de la costa, parecen haberse reconvertido en un pequeño vertedero, donde se pueden encontrar desde preservativos usados, plásticos de todo tipo, maderas... Paradojas de la vida, Medio Rural y Medio Ambiente, en un principio, habían prohibido la celebración en esta área del festival A noite do trasno. Alegaban que era un espacio natural y temían que los campistas y aficionados a la música lo mancharan. No se dieron cuenta que la basura ya estaba ahí. Sin salir de Bueu. Otro de sus arenales más conocidos, Lapamán, ofrece imágenes de gran simbolismo. Un enorme cartel anunciando la existencia de recogida de basura selectiva y, a sus pies, bolsas y más bolsas de desperdicios. Nada como tomar el sol disfrutando de ese aroma. En el municipio vecino de Marín, la cosa mejora sustancialmente aunque no tanto como ocurre con los arenales de la otra margen de la Ría de Pontevedra. En cualquier caso, estos dos municipios anunciaron que realizarán un gran lavado de cara de sus playas una vez comience la temporada estival o pase la noche de San Juan. Y es que ya se sabe, porque vamos a limpiar algo cuando lo van a manchar con las hogueras. Cosas veredes... En el caso del Concello de Sanxenxo, la limpieza de los arenales se realiza durante todo el año y todos los días de la semana . En la temporada estival el Ayuntamiento refuerza su servicio con veinticuatro operarios más para dieciocho de las playas del municipio. El dispositivo comienza este jueves y se prolongará hasta el 30 de septiembre. Por otro lado, ayer la Xunta publicitó las zonas marítimas y continentales aptas para el baño. En la comarca, son Deilán y Areeiro, en Vilaboa; Dorna, Melide, Area dos Cans, Canexol, Area de Bon, Lagos Mourisca, Tuia, Beluso, Banda do Río, Pescadoira, Petín, Loureiro, Agrelo, Portomaior y Lapamán, en Bueu; Santo do Mar, Loira, Aguete, Mogor, Portocelo, en Marín; Lourido, Cabeceira, A Canteira, Chancelas y Chancelas pequena, Area da Barca, Covelo, Laño, Fontemaior, Sinas, Raxó, Xiorto, Ouriceira, Padrón, Campelo, en Poio; Agra, Areas, Panadeira, Silgar, Baltar, Caneliñas, Canelas, Paxariñas, Montalvo, Bascuas, Pragueira, Major, Foxos, A Lanzada, Areas Gordas, A Lapa, Espiñeiro, en Sanxenxo; y las playas fluviales del río Verdugo, en A Lama, y A Calzada, en Ponte Caldelas. Vigilancia de playas Además de disponer del certificado sanitario de aguas, los arenales deben contar con un servicio de vigilancia, capaz de actuar si ocurre algún accidente tanto en la arena como en el agua. En este punto, Sanxenxo presenta uno de los mejores índices de la Provincia, con ochenta y dos personas dedicadas a velar por la seguridad de los bañistas. El personal, el cual se reforzó este año con ocho miembros más, incluye socorristas, sanitarios y patrones de embarcación. La vigilancia se extiende a doce playas, mientras que el resto se controla desde el mar.