La derrota gallega de Napoleón

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | Conmemoración de la Guerra de la Independencia Mucho antes de que el emperador fuese derrotado en Rusia, Vilagarcía abanderó la resistencia a la ocupación francesa; ayer se rememoró en la ciudad esa épica batalla

28 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Historia tiene momentos en los que es mejor pasar página y otros que permanecen gloriosos en la memoria colectiva. En la de los vilagarcianos, como recordó ayer el alcalde, una de las crónicas de las que más orgulloso se siente el pueblo es la ocurrida en el año 1808, cuando la villa arousana encabezó la revuelta contra las tropas napoleónicas, lo que marcó el inicio de la Guerra de la Independencia. Javier Gago recordó aquellos momentos ante un centenar de milicianos y soldados napoleónicos. No era sino una recreación de la primera derrota de las tropas francesas en tierras gallegas de la mano de la Asociación Héroes da Ponte do río Barosa y la asociación provincial Héroes de la Guerra de la Independencia. Los actos conmemorativos empezaron ya el viernes en Barro con una serie de conferencias a cargo de historiadores. Pero fue ayer al mediodía cuando un pelotón de soldados franceses y un desordenado grupo de milicianos tomaron con cañones la plaza de Ravella acompañados de las trompetas y tambores de la banda de música de la Brilat. Tras un desfile por las calles de la ciudad escoltados por miembros de la corporación municipal y otras autoridades, la comitiva, esta vez en son de paz, se trasladó hasta la plaza de la Independencia, donde se realizó una ofrenda floral ante el monumento que conmemora los hechos históricos, y se rindió homenaje al alférez de navío José Brandariz y al capitán de infantería José Pardiñas, héroes locales por aquella pequeña gran victoria. El desfile de época y los actos conmemorativos no son más que un entrante de las actividades en las que trabaja el Concello de Vilagarcía para celebrar, en el 2008, el doscientos aniversario del levantamiento de la villa contra los franceses. Tras los actos en la capital arousana, el ejército napoleónico se desplazó a Barro, donde por la tarde se recreó otro momento histórico en la lucha contra la ocupación francesa, cuando, un año después de los hechos acaecidos en Vilagarcía, el cadete del Batallón Literario Gallego, Benito Godoy Araújo, al frente de un grupo de lugareños, intentó asaltar, en A Ponte do Río Barosa, la carroza del mariscal francés Soult. También se recordó con una ofrenda a los caídos en la guerra, con actuaciones de la coral polifónica de Barro y de la banda de la escuela naval.