El 80% de los edificios repararon las fachadas en los últimos seis años

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Sólo el 20% de las comunidades presentaron el certificado de seguridad que exige el Concello El gobierno local considera espectacular el grado de cumplimiento de la ordenanza

06 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En enero de este año finalizó el plazo concedido por el Ayuntamiento a las comunidades de vecinos para reparar o asegurar los elementos exteriores de los edificios susceptibles de desprenderse y presentar el correspondiente certificado de seguridad, en aplicación de la ordenanza de fachadas que entró en vigor en el año 2000. Dicha normativa, que afecta especialmente a los inmuebles con aplacados pétreos u de otro tipo, tuvo un importante grado de cumplimiento y se calcula que el 80% de los inmuebles de la ciudad afectados por esta normativa han sido revisados y arreglados por sus propietarios en los últimos seis años. Sin embargo, hay muchos edificios en los que se han realizado obras y no presentaron el certificado de seguridad posterior, que debe ser emitido por un técnico competente y visado por el colegio profesional correspondiente. Según el Concello, sólo un 20% de los inmuebles reparados aportaron ese informe técnico, unos por dejadez o desconocimiento y otros por dificultades para encontrar un profesional que se preste a garantizar el perfecto estado de la fachada. En teoría, la propia empresa contratada para realizar las obras debería disponer del personal técnico competente para firmar el certificado, pero no siempre es así. En todo caso, el Concello está plenamente satisfecho del efecto y la repercusión que tuvo la ordenanza de fachadas. El concejal de urbanismo, César Mosquera, calificó de «espectacular» el nivel de cumplimiento que tuvo en sí misma en cuanto a la ejecución de obras de mejora. El bum de andamios se extendió por toda la ciudad y hubo calles enteras en las que no quedó ni un edificio por reparar, adecentar y asegurar externamente. El proceso de reparaciones de fachadas llegó a ser tan acelerado que la inspección ocular encargada en su día por el Concello se vio superada por la iniciativa privada. Y cuando se iban a comunicar a las comunidades de vecinos las deficiencias detectadas en sus edificaciones para que las corrigieran, muchas ya estaban ejecutando obras de rehabilitación. La mayoría se acogieron a los sucesivos bandos de ornato y limpieza para realizar las obras de mejora de los inmuebles con la exención del pago de tasas y el Concello espera que siga cundiendo el ejemplo, sin tener que recurrir a las órdenes de ejecución y a las sanciones.