El colectivo promovió ayer un concierto con Cómplices y Carlos Vargas, y hoy unas charlas El auditorio de la prisión se quedó pequeño ante la expectación de los internos
03 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ENTREGA DEL PÚBLICO. ?l concierto de Carlos Vargas logró despertar la actuación espontánea de algunas reclusas. CÓMPLICES TOCABA «EN CASA». ?l dúo cómplices logró una entrega total del público, que coreó buena parte de sus canciones. NATURALEZA Y CULTURA. La prisión programó dos salidas por A Lama y Ourense como medida rehabilitadora de los internos. Los reclusos de la prisión de A Lama vivieron ayer una jornada inolvidable, que tendrá continuación hoy. Promovidos por la organización no gubernamental Gestores para la Libertad, el centro penitenciario pontevedrés fue escenario de un intenso concierto a cargo del dúo vigués Cómplices y de cantante de coplas Carlos Vargas. Por su parte, la banda de música Brisas del Mar se encargo de amenizar el final la jornada vespertina con un pasacalles por el interior de la prisión. Lo cierto es que el salón de actos se quedó pequeño y más de 250 internos no quisieron perderse el espectáculo. Carlos Vargas le puso emoción pero a su lado tenía a Cómplices, que jugaban en casa y eso acabó notándose. Uno a uno, y por espacio de cuarenta minutos, los vigueses fueron desgranando temas hasta que comenzaron a sonar las canciones más populares del dúo. Fue entonces cuando la alegría se desbordó y cientos de voces comenzaron a acompañarles mientras sonaban los acordes de uno de sus títulos más emblemáticos: Cómplices al rescate. Poco importó que horas antes María Monsonis tuviese unas molestias en la garganta que le obligaron a pasar por una farmacia. El paso de Cómplices por la prisión fue arrollador. Teo Cardalda, en la rueda de prensa de presentación del concierto, reconocía que están «acostumbrados a tocar para todo tipo de públicos, incluido el público tonto que también existe, y lo de las cárceles es alucinante». «Hemos hecho bastantes cosas en sitios diferentes -apuntó- y la experiencia es desgarradora. Es algo inolvidable». Elogios muy parecidos lanzó Carlos Vargas, conocido internacionalmente como El rey de la copla joven: «Nunca he visto unas manos de agradecimiento más fuertes que las que da un preso. Nunca he visto un aplauso más agradecido. Hasta los silencios son... Es un público que la salida que tienen al patio es para hablar entre ellos, no para escuchar un concierto, por lo que esos silencios se agradecen más todavía». Este sevillano de 29 años recién cumplidos realizó un esfuerzo muy especial para estar ayer en Pontevedra. En plena promoción de su nuevo trabajo, Lo que tenga que pasar..., veinticuatro horas antes se encontraba en Ceuta, pero la música es lo que tiene. «Me hacia esa inyección para seguir, porque el cariño que se da en una cárcel no se da en ningún otro sitio. Al final, no sé quien hace más bien, si nosotros a ellos o ellos a nosotros». Y es que, como bien apuntó María, «la sensación cuanto termina el concierto, cuando acaba todo y suena el timbre y ellos se van, es desgarradora». No cabe duda de que, parafraseando a una de las fundadoras de Gestores, Pilar Freiria, tenían «mono de cárcel». Pero las actividades previstas por esta organización no gubernamental no concluyeron con el concierto. Hoy, en sesiones de mañana y tarde, están previstas sendas conferencias-coloquios a cargo de las abogadas Ana Reguera Freire y Cristina Omil Gude. Tal y como reseñó Carmen Lovelle, el objetivo es, «después de haber trabajado siete años en las cárceles de Mardid, poder ir extendiéndonos a otras de España y de manera especial queremos entrar en las de Galicia». De este modo, Gestores, en el plano jurídico, ya tiene una cierta implantación en los centros penitenciarios de la geografía nacional, mientras que, por el momento, sus talleres sólo se organizan en las prisiones madrileñas. Lovelle aprovechó la coyuntura para dar un pequeño tirón de orejas: «Nuestra labor fundamental es la asesoría jurídica gratuita porque hemos comprobado que muchas necesidades se derivan de que las gentes no tienen medios económicos para hacer frente a los abogados. Tengo que decir, aunque duela, que los abogados de oficio, tal vez porque son muchos los casos, tal vez porque no eligen directamente ellos al cliente, (...) muchas gentes hoy no pueden ejercer el auténtico derecho de defensa que les debería hacer iguales a todos ante la ley». Recordó, asismimo, que Gestores para la Libertad se constituyó a instancia de José María Ruiz Mateos, «cuando se expolia Rumasa sabeis de su paso por diferentes cárceles españolas. En ese momento entendió las necesidades de muchos de los que estaban allí». Salida a Ourense Además del colectivo vinculado a Ruiz Mateos, la propia dirección del centro de A Lama trata de que la estancia de los reclusos en la prisión sea lo más llevadera posible. Así, el 27 de abril se organizó una salida por distintos puntos de Ourense en la que se compaginó las visitas culturales a los monumentos de Ribadavia y con los espacios naturales de Pazos de Arenteiro y el castro de San Cibrán de Las. Dos días después, los reclusos pudieron disfrutar de una jornada de senderismo por el Concello de A Lama. Los internos recorrieron la ruta de A Freixa, que transcurre por Liñares y O Pelete, entre otros puntos. La dirección del centro informó que este tipo de actividades se van a repetir de cara a «conseguir los fines de reinserción social que marca la legislación española», remarcó el director José Antonio Gómez Novoa.