Cinco de los veintidós espacios costeros amenazados están en la ría de Pontevedra ARENALES EN LA PICOTA El grupo ecologista ve peligrar el litoral por la proliferación de paseos marítimos
15 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?inco de los 22 espacios costeros especialmente amenazados que Greenpeace ha detectado en la costa gallega están dentro de la ría de Pontevedra. Los ecologistas han acudido a su cita anual con la evaluación del litoral español con una nueva edición de su informe Destrucción a toda costa. En las diez páginas que la oenegé dedica a Galicia, Greenpeace pone el acento en la anarquía constructiva detectada en las Rías Baixas. Y da cifras para sustentar su denuncia. Mientras la presión urbanística en el primer kilómetros de costa en A Coruña y Lugo es del 13,9% y 8,5%, respectivamente, en Pontevedra se multiplica hasta alcanzar el 25%. Pero con un agravante: el feísmo que hace que esa presión constructiva ni siquiera alcance grados mínimos de ordenación. Y muchas veces es la propia Administración la última en dar ejemplo. La proliferación de paseos marítimos en el litoral pontevedrés amenaza con achicar aún más los reducidos espacios vírgenes en la línea costera de las Rías Baixas. En Destrucción a toda costa se enumeran lo que está previsto construir en Sanxenxo, en punta Vicaño, que separa Silgar de la playa de Baltar, en Portonovo, acabando además, dice Greenpeace, con uno de los escasos ejemplos de pinar en la misma línea de costa detectados en las Rías Baixas. Pero no es el único ejemplo. En zonas como Bueu, el daño es ya irreversible. La construcción de diques costeros ha originado un cambio en las corrientes que socava los cimientos del paseo de Pescadoira. Y de ejemplos irreversibles como el buenense a otros frustrados. La ex diputada socialista en el Congreso por Pontevedra, Arrate Varela, llevó al Parlamento en reiteradas ocasiones durante la presidencia de Aznar proposiciones para la construcción de paseos en el litoral de Poio. Fueron desestimadas por el PP. Desde la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, también ha lanzado propuestas en este sentido, pero para la margen sur de la ría. La idea pasaba por prolongar la pasarela que construyó la Xunta en Lourizán para facilitar el acceso de las mariscadoras hasta el banco arenoso. La idea de la Diputación pasa por ampliar la pasarela hasta Pontevedra y poder conectar así Marín y la capital a través de una senda peatonal por el litoral. Mientras se debaten proyectos para Lourizán, a sólo unos metros de la pasarela peatonal, Greenpeace constata una nueva amenaza costera: la ampliación del puerto de Marín. En este punto, Destrucción a toda costa publica que las obras de rellenos «han modificado las condiciones ambientales del entorno», y recoge las quejas de los mariscadores sobre la mortandad de la almeja, que atribuyen a los rellenos en la ría.