Reportaje | El único restaurante griego de las Rías Baixas Una taberna de la villa sirve las delicias de la gastronomía helena. Musaka, gyros con tzatziki y, por supuesto, yogur
18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.No todo van a ser chipirones y pulpo á feira. En Sanxenxo se pueden degustar también otros sabores más exóticos. Frente al mirador de Nanín el restaurante de Juan (gallego) y Konstantina (griega) pasa casi desapercibido. Sin embargo cuando uno traspasa la puerta empieza a sonar el sirtaki, y las fotos de las paredes lo confirman: estamos en el primer restaurante griego de las Rías Baixas y, junto a uno de Coruña, los únicos de Galicia. Juan y Konstantina se conocieron en Fuerteventura. Konstantina tuvo durante años una taberna en una isla del mar Egeo. Decidieron poner un restaurante y se arriesgaron a hacerlo en Sanxenxo. «Al principio pensábamos quedarnos en Canarias, e incluso ir a Grecia, pero finalmente nos decidimos por esto, y la verdad es que el restaurante está teniendo mejor acogida de la esperábamos», cuenta Juan, que ya hace planes para el verano. Quiere decorar la fachada con fotos y motivos griegos para que los visitantes vean la taberna desde la carretera. Pero no sólo piensa en los turistas: abre el local durante todo el año, y ofrece menú del día a la hora de comer. Los platos más demandados son la musaka, la tapa de boracho (albóndigas de cerdo algo picantes), el gyro (similar al kebab turco) con salsa tzatziki y empanada griega, a base de espinaca y queso feta. Y por supuesto, el yogur griego con miel y nueces, que hizo popular el anuncio del Jroña que Jroña. «Todo el mundo llega al restaurante con la gracia», dice Konstantina, un poco cansada del humor gallego. Aunque estas rías le gustan bastante. «Se parecen mucho al norte de Grecia, de donde soy yo», dice. Además, no está sola. Hace unas semanas se reunieron en la taberna treinta compatriotas suyos venidos de toda Galicia. Estuvieron cantando y bailando, y entre ellos, un señor de Noalla enamorado de Grecia que coincidió con la fiesta. «Entró entusiasmado cuando vio el cartel desde la carretera. Estuvo de vacaciones allí y volvió encantado. Se conocía los platos mejor que yo y hasta nos trajo una cinta con música griega», cuenta Juan con sorpresa. «Ah, por cierto -concluye Konstantina- Se dice jronia kai jrsonia y significa 'años y años'».