Crónica | Tres localidades celebraron el enterro da sardiña Aguas saladas en Marín y Portonovo y dulces en Caldas acogieron ayer al animal, que previamente fue velado por viudas, plañideras y otros personajes
01 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?os colores y la alegría del carnaval dieron paso ayer al negro y a sentidas lágrimas en tres localidades de la comarca pontevedresa. Marín, Caldas y Portonovo celebraron por la tarde sus tradicionales enterros da sardiña. En cada villa con sus particularidades y señas de identidad. En Marín el acto estuvo organizado por el Ateneo Santa Cecilia. Desde las seis y media, viudos, plañideras y otros personajes velaron el pequeño pez en el palco de música de la Alameda. La comitiva fúnebre recorrió después varias calles del casco urbano y concluyó en el puerto comercial, liberado de coches para la ocasión. Los restos de uno de los símbolos del entroido local fueron devueltos al mar en medio de plegarias, oraciones y letanías. En Caldas, la sardina cambió las aguas saladas por las dulces del río Umia después del velatorio desarrollado en el Auditorio del paseo de Román López. A diferencia de los años anteriores, el entierro corrió a cargo del Ayuntamiento, que se encargó de difundir el acto a través de esquelas. En la villa termal, el entierro despide el carnaval del 2006. En Portonovo, la iniciativa es responsabilidad de la asociación Amigos da Dorna. En esta localidad de Sanxenxo el velatorio se celebró en el colegio y el dolor para la pérdida de la sardina se mitigó con la degustación de productos de esta época. Antes de que el pez fuera lanzado al mar desde la zona portuaria, se llevó a cabo la elección de Miss Viuva.