¿Arte o atentado?

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

En directo | Pintadas y grafitos en la ciudad Calles y edificios son espacios donde la pintura sirve para dejar constancia de afinidades políticas, insultar o reflejar el egocentrismo de algunos gamberros

19 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?o es lo mismo. Un grafito nunca será una pintada pese a que muchas veces se equiparen los términos. El primero hace referencia a un dibujo, más o menos conseguido, realizado en una pared, mientras que el segundo es un mero mensaje o firma. De hecho, los vecinos tienen claro que, en ocasiones, un grafito puede ser positivo. «Si el autor pide permiso, se utilizan unas zonas muy determinados y el tema no molesta puede hasta ser beneficioso», sostiene Ángel Mario Lago, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos Castelao. Otra cosa son las pintadas. En Pontevedra se pueden encontrar para todos los gustos. Desde las que muestran un cierto sentimiento político -«Galiza naçión» o «Galicia es España. Una, grande y libre»- hasta mensajes con cierto tono subversivo y anticapitalista -«El dinero es la muerte de las ideas»-, sin olvidar el gesto egocéntrico de exponer la firma de uno a la vista de todos. También el amor tiene cabida. En las calles se pueden leer clásicos de toda la vida, como puede ser «Julia, te quiero», hasta cuestiones que rozan el ardor guerrero. En ocasiones el mensaje simplemente es sustituido por un símbolo y unas siglas. La proliferación de estas pintadas, que los afectados califican de incontrolables, han motivado que en varias ocasiones los vecinos hayan exigido que se actué con más mano dura contra sus autores. «La respuesta policial es blanda o nula, pero no sólo en este tema. Ahí están nuestras denuncias por ruidos de locales o la presencia de excrementos en las calles. Son temas de orden público a los que no se presta atención», lamenta Ángel Mario Lago.