PLAZA PÚBLICA
16 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EN EL Ayuntamiento de Pontevedra hay quien opina que joven no es sinónimo de vándalo. Lo comparto. Pero me sobra el matiz, si sólo es con el afán de subrayar que la voluntaria devastación de mobiliario urbano que tanto dinero cuesta al contribuyente es algo ajeno a esta urbe y que sólo debe ocurrir en París. Está claro que el grado de destrozos que sufren una y otra ciudad es tan distante como el número de avenidas y circunvalaciones que las cruzan. Y nadie, salvo algunas series de televisión, como ayer denunció el Foro del Espectador, está de acuerdo en dar una visión homogeneizadora de aquellos a los que les falta más de un telediario para cumplir los 30. Pontevedra es una ciudad tan del siglo XXI que absorbe lo bueno y lo malo de estos tiempos e informar sobre ello sólo tiene un objetivo: activar mecanismos para afrontar un problema antes de que eclosione en catástrofe. Más vale prevenir.