Cambio de chicles por cigarros

Chelo Lago PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Crónica | Una iniciativa contra los malos humos El propietario de una cadena de tiendas de golosinas da a sus clientes goma de mascar por cada pitillo que entregan en cualquiera de sus tres establecimientos

09 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Jesús Blanco Muriedas, ex fumador confeso ya desde hace tiempo -«o tumbaba yo al tabaco o me tumbaba él»-, puso en marcha esta curiosa iniciativa tras ver el cambio de hábitos en las compras de algunos de sus clientes. «El primer día de vigencia de la ley del tabaco -explica-, noté que venían clientes que habitualmente consumen unas cosas y que ahora pedían chupas y chicles para ayudarles a dejar de fumar. Eso fue lo que hizo que llevara adelante la idea». Ahora, en los tres establecimientos de Merca Doce de Pontevedra, ofrece un chicle por cada pitillo. Varios de ellos en una urna transparente atestiguan que hay gente que acude al cambio. Pero en esto también existe la picaresca, y un niño pretendía cambiar una cajetilla entera. «Lógicamente no fue posible, pues el crío no tendría que tener el tabaco», comenta entre risas. Afirma Jesús Blanco que la entrada en vigor de ley incrementó espectacularmente la venta de esas golosinas, que en el caso de los chicles estima en un 100%. Cree que será una cosa pasajera, pero confía en que el incremento se mantenga en parte. Y recuerda que lo de lo chupas para dejar de fumar lo puso de moda hace ya unos cuantos años, el futbolista Johan Cruiff cuando entrenaba al Barça.