EN LA ONDA | O |
17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LA SEMANA que termina ha estado marcada por varias noticias relacionadas con el narcotráfico que ponen de manifiesto el resurgir de las mafias de Arousa y del consumo en toda Galicia. Varios colectivos han puesto ya el grito en el cielo pidiendo a la sociedad, a todos nosotros, que hay que volver a las calles, a acosar socialmente a los narcos, como ocurrió en su tiempo con los Oubiña, Sito, Prado, Charlines varios, Vioque y compañía. La Fundación Galega contra el Narcotráfico quiere que, un día de enero, toda Galicia cuelgue en sus casas paños blancos contra la droga. Cualquier cosa puede servir para evitar que volvamos a las andadas. Sin embargo, la solución es muy compleja, especialmente en zonas como O Salnés donde los jóvenes siguen viendo el narcotráfico como una forma rápida y «fácil» de ganar mucho dinero. Quién no tiene algún conocido o, incluso, vecino con grandes coches, imponentes casas, a menudo muy respetados, a los que se les ríen las gracias solo porque tienen dinero. Pero es que, además, el consumo de drogas está aumentando e España, uno de los países punteros en Europa. Un experto que participó en las jornadas sobre drogas organizadas por el Ayuntamiento de Pontevedra indicaba que la situación en esta ciudad es preocupante. Los datos indican que los que consumen son cada vez más niños. Las causas son varias, pero entre ellas se apunta el estar muchas horas por la calle, sin demasiado control familiar. Pero hay también otro grupo que prueba las drogas porque, al parecer, se aburre; no está satisfecho con las alternativas de ocio que se le ofrecen. En el caso de Pontevedra, uno de los expertos señalaba que efectivamente esta ciudad no ofrece demasiadas alternativas al botellón o a la tradicional movida. Puede ser una asignatura pendiente.