Tres vertederos afectan a unas 20 hectáreas de tierras de cultivo en Vilanova La mayor de ellas se sitúa tras una veintena de casas y forzaría el cierre de varias granjas
04 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?na treintena de vecinos de Vilanova, en Lalín, casi la totalidad de los afectados por la construcción de tres escombreras del AVE en la parroquia, se reunieron ayer para adoptar una postura conjunta contra el proyecto del tramo Abeleda-Baxán. Los afectados subrayan los graves perjuicios que les causa el actual emplazamiento de estos vertederos, de los que no tenían información hasta que ellos mismos se interesaron en el Concello de Lalín en días pasados: un ayuntamiento que acaba de recibir los proyectos constructivos de los tramos del tren que le afectan, tras varios meses de reclamaciones ante el Ministerio de Fomento. Los vecinos se sienten engañados, ya que se les había hablado de cesión temporal para maquinaria, y ahora figuran vertederos. La mayor de las escombreras, cercana al castro de la parroquia, afecta a cerca de 14 hectáreas de tierras de cultivo de Vilanova, y en la práctica supondría el cierre de tres granjas: una de ellas, con 25 cabezas de ganado. A este perjuicio económico, se une otro social: la escombrera quedará a espaldas de una veintena de casas, por lo que los vecinos temen que las fuertes lluvias pudieran en el futuro provocar derrumbes que sepulten las viviendas. Otro de los vertederos, en Costoia, suma cinco hectáreas, y el más pequeño es en Agro de Canda, con 1,5. Los vecinos decidieron ayer constituir una comisión con representantes de cada uno de los siete lugares de Vilanova, con el objetivo de rechazar la instalación de los vertederos en los emplazamientos actuales y planteando su traslado a los montes cercanos. Uno de los afectados señalaba que «sabemos que os vertedeiros son inevitables, pero non poden matar a vida nas parroquias». Por eso, en las alegaciones que presentarán al proyecto pretenden exponer alternativas para ubicarlos en el monte, ya que argumentan que en estas obras secundarias del AVE están pesando más cuestiones económicas que técnicas.