28 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
A primera hora de la tarde de ayer llegaba a la alcaldía de Vigo la noticia de la inminente apertura por Fomento del segundo cinturón. El sistema elegido, por sorpresa y sin inauguración, molestó a Corina Porro, cuyo gobierno se considera ninguneado por el Ministerio. Los intentos de la alcaldesa para cambiar la decisión de Madrid toparon con la realidad de una orden directa de la ministra Magdalena Álvarez para que durante la tarde entrara en servicio. La medida, obviamente, ha abierto otra brecha en la relaciones Concello-Fomento.