Las zanjas sobre el terreno sobrepasarán en algunos puntos los 30 metros de desnivel Fomento asegura que son necesarios para subir desde O Pino hasta los montes de Marcón
07 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La circunvalación propuesta por Fomento requerirá la realización de grandes desmontes que alcanzarán la altura de un edificio como los de Campolongo. La exigencias de estas grandes zanjas en el paisaje se debe, según los técnicos, a la necesidad de ascender desde O Pino y el valle del Tomeza -la depresión meridiana de Galicia- hasta los montes que rodean Pontevedra. Los desmontes se moverán en algunos puntos de la traza entre 30 y 40 metros. Uno de los lugares más críticos será la subida hacia Marcón desde O Pino. Superado el valle de Valadares con un viaducto de 560 metros de longitud, la autovía se dirigirá hacia el noreste por las montañas de la zona con desmontes superiores a los 30 metros. La ascesión desde O Pino hacia Marcón hará que las pendientes de la calzada lleguen al 5 y al 6% en varios puntos del tramo inicial, hasta alcanzar la zona de A Ermida, antes de cruzar la carretera de Ponte Caldelas. De igual forma, el último tramo que baja desde Lérez a Alba incluirá pendientes del 5,5% para recuperar la altura de la depresión meridiana. El problema de la conexión Entre los factores que obligan a un gran movimiento de tierras en los primeros dos kilómetros del futuro cinturón se encuentra asimismo la habilitación de la conexión con la autovía A-57, que conectará Pontevedra con la autovía Rías Baixas A-52. Pese a estos inconvenientes, dirigentes del PSOE sostienen que la última propuesta de Fomento es mejor que las presentadas en el 2003. Pese a que los vecinos dicen que la actual alternativa 4 es la misma que la alternativa 3 de la etapa de Álvarez Cascos, con la excepción de un rodeo de dos kilómetros en Marcón, los socialistas aseguran que la diferencia está en la calidad y, singularmente, en la decisión de introducir un mayor número de viaductos. Esta decisión de dotar la autovía de más viaductos y pasos es la que justifica, según estas fuentes, que el coste previsto se haya elevado hasta 180 millones de euros (unos 30.000 millones de pesetas).