Análisis | Los retos de futuro Licencias urbanísticas paradas, nuevas conexiones viarias y un puerto deportivo. El conjunto histórico artístico se frena para no morir de éxito
26 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a construcción se complica en Combarro. La presión urbanística que sufre uno de los conjuntos históricos más singulares de Galicia estará restringida durante el próximo año de la presión urbanística que lo rodea. La decisión del Concello de suspender licencias en buena parte de la franja litoral del núcleo, desde la calle Francisco Regalado hasta el muelle de A Canteira, pretende evitar la proliferación de problemas de rasantes, y el caos de techumbres que amenazan con romper una estampa que ha valido el título de conjunto histórico artístico. Se trata sólo de la última medida para proteger el encanto de unas calles labradas en la pura roca. El Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento colaboran en una iniciativa para frenar la despoblación del núcleo histórico a través de la creación de una oficina específica para la rehabilitación de inmuebles. Pero si hay una apuesta decidida por la preservación de los edificios más singulares de Combarro, también hay un creciente interés por potenciar la zona con otras actuaciones. En la agenda local están ya la construcción de un puerto deportivo y la mejora de conexiones desde la carretera que une el pueblo con Pontevedra. Ambas han sido ya aprobadas por la Xunta de Galicia.