La Fiscalía constató que cinco fuegos del 2004 fueron por venganza o conflicto de intereses Ninguno de los casos inspeccionados en Pontevedra fue provocado por causas naturales
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?as investigaciones de las Brigadas de Investigación Forestal (BIF) determinaron que, en el 2004, aproximadamente dos de cada tres incendios forestales investigados en la provincia fueron provocados. Fuentes consultadas sostuvieron que tal circunstancia es extensible a la casuística de este año. De este modo, las fuerzas del orden realizaron en Pontevedra un total de 103 investigaciones y determinaron que 34 de estos fuegos se habían iniciado por conductas negligentes, mientras que 66 habían sido provocados intencionadamente. En tres casos, el BIF correspondiente no ha podido determinar el origen de las llamas. Uno de los aspectos que más llama la atención es que ninguno de los incendios forestales investigados en las Rías Baixas se achacó a causas naturales. De hecho, en toda Galicia sólo se han hallado tres casos -dos en Lugo y uno en Ourense- en los que el fuego comenzase a raíz de la caída de un rayo. Por el contrario, más del 17% de los incendios inspeccionados por las Brigadas de Investigación Forestal fueron iniciados por la acción de pirómanos. Las estadísticas que maneja la Fiscalía de Pontevedra recogen que las principales causas que se encuentran detrás de las llamas que asolan los montes de la provincia son la presencia de incendiarios -dieciocho supuestos-, las quemas no autorizadas -doce casos- y las autorizadas -once-. Negligencias Esta última es la principal casuística de los sucesos calificados como negligencias. En esta estadística se señalan como orígenes de los fuegos efectos tales como el abandono de vehículos -provocó cinco fuegos en la provincia-, la presencia de tendido eléctrico -otros tantos supuestos-, el ferrocarril -cuatro- o el lanzamiento de cohetes -un suceso-, entre otros. Por otro lado, un análisis de los fuegos intencionados permite atisbar que son muy variados los motivos que pueden llevar a las personas a quemar el monte. Si en seis casos las fuerzas del orden no pudieron determinar las circunstancias concretas del transfondo, en otros tantos supuestos se vincula con el pastoreo. En este ámbito se determinó, asimismo, que uno de los fuegos -concretamente el ocurrido en abril del 2004 en la parroquia ponteareana de Xinzo- fue producto de la venganza, al tiempo que cuatro se relacionan con conflictos de intereses de lo más variado: enfrentamientos entre propietarios de fincas o rencillas entre particulares. Pero también los incendiarios buscaban objetivos más concretos, como alejar a la fauna y alimañas -cinco sucesos-, la limpieza de terrenos -un total de tres investigaciones- o el poder plantar viñedos en una zona determinada.