Afirmó que nunca se postuló para presidir la Autoridad Portuaria
21 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l secretario general del PSdeG-PSOE de Marín y concejal de Régimen Interior, Juan Muradas, afirmó ayer que la expulsión de la edila Rocío Rodríguez se materializó «con todas las garantías jurídicas que determinan los estatutos del partido». En respuesta a las acusaciones de su compañera de corporación, negó que por su cabeza pasara el retrasar la resolución del expediente para evitar un posible desgaste electoral socialista en las elecciones autonómicas. En este sentido, apuntó que fue Rodríguez Pazos la que siguió una estrategia al demorar un mes sus declaraciones públicas desde la notificación de la expulsión (19 de septiembre). Muradas Ramos incidió en que durante la tramitación del expediente, la afectada optó por no formular ni prueba alguna ni alegaciones, extremo que consideró muy significativo. El dirigente socialista no escatimó calificativos y señaló que Rocío Rodríguez «violenta» la voluntad popular de los vecinos de Marín al dejar en minoría al equipo de gobierno: «Es una persona traidora al grupo municipal y las causas de su expulsión -dijo-, que ella adorna, están bastante claras dado que se negaba a admitir la disciplina de grupo». Juan Muradas, blanco de las críticas de Rodríguez Pazos, reiteró que la apertura del expediente contó con el respaldo unánime de la ejecutiva local del partido, el apoyo de la ejecutiva nacional gallega y fue acordada por la comisión ejecutiva federal. Renuncia El edil socialista calificó de «ridículo» el grado de poder que le atribuye Rocío Rodríguez, que acusó a Muradas Ramos de manipular la asamblea de Marín para hacer público el malestar de la militancia ante el nombramiento de Juan Carlos Surís como presidente de la Autoridad Portuaria de Marín y Ría de Pontevedra. El concejal recordó que en su día se opuso a esa propuesta que aprobó la asamblea y subrayó que nunca se postuló para ese puesto: «Repito que me ofrecieron proponerme y renuncié».