Praza da Ferrería El joven director buenense Manuel Pena distribuyó su tercer corto, «La canción de Fémerlin», por cincuenta festivales internacionales, donde ha recibido varios premios
19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El idioma del cine es universal. Y si no, que se lo digan al joven buenense Manuel Pena, cuyo cuarto cortometraje, una comedia de cine mudo, se está paseando con éxito por festivales de medio mundo. Hasta la fecha, el filme, producido por Hipotálamo Films, ha sido proyectado en cincuenta certámenes de un total de 24 países, entre ellos Estados Unidos, Nigeria o Azerbaiyán. Y en muchos de ellos no se ha ido de vacío. Es el caso del Alpinale Festival of European Films de la ciudad austríaca de Bludenz, donde consiguió la mención espacial del jurado, o del Festival de Cortometrajes de Cine Fantástico Crepúsculum, donde logró los premios al mejor director y actuación. A ello hay que añadir otro de los galardones que más gusta, que es el recibido en su propia casa. Así, La canción de Fémerlin, rodada en 16 milímetros y cuyo argumento gira en torno a un malvado inventor que intenta dominar el mundo mediante la hipnosis, también se hizo con el primer puesto en el Centolo Films, el festival con el que Bueu entró en los circuitos este verano. Aunque reconoce que también ha habido muchos festivales en los que el corto ha quedado fuera de la selección, Manuel Pena opina que quizás sí ha encontrado distinto trato de favor en los certámenes nacionales. «Hay muchísimos festivales, con gustos y estilos muy dispares, y es normal que muchas veces te quedes fuera, aunque me parece exagerada la diferencia con respecto a los de España, casi diría que aquí está siendo un poco ninguneado». Con 25 años y formado en la Escuela Gallega de Cine, Pena y un compañero de estudios, Fran Estévez, tienen también su propia productora, Hipotálamo Films. Ese fue precisamente el título de su primer corto, codirigido con Estévez, al que luego siguieron Ruido Blanco (un documental sobre Ence); Ipso Facto, su tesis, y Metamorfosis, una adaptación de la obra de Kafka. Ahora ultima el guión del que será su primer largo, Ramsés, el peculiar viaje de un niño de diez años. «Hasta ahora sólo he contactado con una productora y en este momento lo está leyendo -señala-. Pero no es fácil que se apueste por un director novel si por encima el suyo es un proyecto arriesgado. Aunque no me rendiré, espero que algún día se pueda ver en el cine». Curiosamente, tres de las cuatro obras de Pena no tienen diálogos, aunque sólo este último está rodado en formato de cine mudo y es que, como dice el joven realizador, «una imagen vale más que mil palabras». El veterano actor Saturnino García es el protagonista de La canción de Fémerlin. «Contacté con él a través de la Unión de Actores y tras leer el guión, decidió involucrarse en el proyecto con una gran confianza», comenta el realizador. A García le acompañan Manuel Millán y el conocido Tacho González. El cine español El buenense también se mostró crítico con el cine que se hace actualmente, tanto en España como el extranjero: «Ya no recuerdo la última película que me sorprendió, y eso es muy malo. Voy mucho al cine, pero no me acuerdo de alguna que me gustara desde El viaje de Chihiro», añade.