El descubridor pontevedrés

GUILLERMO GARCÍA DE LA RIEGA

PONTEVEDRA

TRIBUNA | O |

11 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

En estas fechas no puedo dejar de pensar en una persona, mi bisabuelo, de la que me siento orgulloso por diferentes motivos a pesar de haber sido tan mal tratado por la historia. Pienso que Celso García de la Riega debería ser rehabilitado y en esta tarea no sólo me mueven motivos de sangre o sentimentales. Nació en 1844 y murió en 1914 y durante sus 70 años de vida desarrolló distintas actividades. La inquietud cultural que sentía por los temas históricos le llevó a investigar en archivos y demás fondos documentales. Entre sus obras destaca La Gallega (1897) en la que demuestra documentalmente que la nave capitana de Colón en el primer viaje se construyó en los astilleros de Pontevedra. En 1898 y por iniciativa de la Junta de la Sociedad Geográfica de Madrid, que tuvo noticia de los curiosos datos hallados en el Archivo de Pontevedra, reveladores de la existencia en la ciudad, antes del siglo XV, de los apellidos Colón y Fonterosa, De la Riega pronunció una conferencia en la que defiende la teoría de que Colón era de Pontevedra. Para muchos la teoría no deja de ser una invención, un malabarismo intelectual o una historia inventada a base del engaño y manipulación, aunque quizás no saben la verdadera historia que hay detrás. La teoría no prosperó debido a que se tachó de falsos algunos documentos y todo sucedió cuando De la Riega había muerto. Había unos cuantos personajes interesados en desacreditarla. Entre ellos estaba un canónigo, Eladio Oviedo y Arce, jefe del Archivo de Galicia, que presentó un informe a la Real Academia Galega en 1917, donde declara que de los documentos analizados (siete), tres son verdaderos, es decir, aparece el apellido Colón sin manipulación, pero los otros cuatro están manipulados, con tachaduras y raspaduras. Pero De la Riega aporta en su teoría una serie de documentos, quince, y de ellos sólo siete fueron estudiados por Oviedo y Arce. Los otros ocho no los tuvo delante, nada más los fotograbados presentados en el libro escrito por el investigador. Con estos argumentos habla de invención, cuando en realidad la teoría no se basaba sólo en la prueba documental; más bien era esa la parte menos representativa. Lo único que se pretendía con los documentos era la prueba de la existencia del apellido Colón en Pontevedra y en el caso de ser ciertos los análisis de Oviedo y Arce, dicha prueba es válida. Cuando De la Riega iba a publicar su libro Colón español pensaba fotografiar los documentos y aportarlos. Al no apreciarse bien algunos escritos, avivó algunos nombres, cuestión esta imperdonable, pero avivar no significa falsificar y no lo hizo en todos. Tras la muerte de De la Riega, otras personas continuaron sus investigaciones. Prudencio Otero dijo que había visto los documentos sin la más mínima alteración y en 1964, la profesora Rodríguez Solano publicó un trabajo en el que señalaba los errores de la crítica de Oviedo de Arce y otros, y aseguraba que no había falsificación en los documentos. Sólo la leyenda negra impidió e impide dar por válida una teoría en la que se puede profundizar y así afianzar el nacimiento de Colón en Pontevedra.