En directo | Tres grupos bailaron la tradicional danza de los marineros Actos solemnes en el Ayuntamiento y en el templo antiguo sirvieron para que en Marín se rememorase la secular costumbre de san Miguel cada 29 de septiembre
29 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os bailarines de la Danza das Espadas atrajeron ayer la atención de los vecinos y múltiples visitantes que se acercaron a Marín para contemplar el desarrollo del antiguo baile gremial con motivo de la festividad de san Miguel, en un día lleno de actividades especiales. La jornada comenzó en el Ayuntamiento, donde desde hace siete años, se celebra la ceremonia oficial de ingreso de nuevos miembros del patronato del arcángel, auspiciada por el Ateneo Santa Cecilia. En esta ocasión, el presidente del patronato, Carlos Martínez Arias, dio la bienvenida a 18 nuevos cofrades, entre los que destacó un elevado número de niños. Se impusieron tres insignias de honra. La primer le correspondió a José Juan Durán Hermida, presidente de la comisión de Cultura de la Diputacióin Provincial de Pontevedra, por el apoyo que este organismo ha realizado desde el principio al patronato. También se entregó una mención honorífica al armador local Manuel Nores González, cuya trayectoria profesional fue alabada por la directiva del patronato. Por último, se reconoció la contribución de José Rodríguez Cruz, como historiador, al participar, como coautor con Eligio Rivas, del primer estudio detallado y monográfico sobre las tradiciones religiosas vinculadas con el día de san Miguel. Asimismo, se distinguió con la entrega de la espada de oro a María José Mouriño Pereira, que lleva veinte años participando en la Danza das Espadas. Festividad local En el desarrollo de esta ceremonia, el alcalde, Antonio Santiago, anunció a los presentes que el próximo año, por razones de calendario, la corporación local había acordado la declaración de festividad local para el 29 de septiembre del 2006. El patronato aún no ha logrado unadeclaración perpetua de jornada festiva para la efeméride del arcángel, pero sí ha hecho valer sus peticiones en cuanto el calendario lo permite, según apuntó el regidor. «Sólo tenemos dos días festivos locales al año y en Marín hay muchas fechas importantes para escoger», precisó cauteloso Antonio Santiago. A continuación, autoridades, fieles y danzantes asistieron a una misa solemne en el templo antiguo. La celebración de este oficio religioso en la iglesia vieja, en lugar de en la nueva como se venía haciendo en los últimos años, es una de los éxitos del patronato, que había pedido que se recuperase la misa en el templo que custodia la imagen. Comitiva religiosa La procesión fue muy concurrida y discurrió sin ningún problema. Participaron tres grupos de danzantes -adolescentes, jóvenes y veteranos-, que animaron las calles y plazas de Marín durante más de una hora, ya que en cada uno de los puntos elegidos se representó la tradicional danza al menos dos veces. Así pues, las honras a san Miguel se llevaron a cabo en la plaza de la calle de Salvador Moreno, frente a la Alameda, la plaza de España -en donde se quemaron las dos madamitas en medio del aplauso de los asistentes-, y en la plaza del Reloj, antes de volver a guardar la imagen en su altar del templo antiguo.