En directo | Diputación y Concello de Bueu estrechan sus lazos para invertir en Ons El presidente provincial, acompañado por la alcaldesa, recorrieron ayer el enclave para conocer de primera mano las reivindicaciones de los vecinos de la isla
27 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Pasos hacia el saneamiento. Louzán debatió con técnicos, vecinos y políticos locales la ubicación de la depuradora. ?l Concello de Bueu y Parques Nacionales tienen en sus manos el futuro saneamiento de gran parte del núcleo de Curro, en la isla de Ons. El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, ratificó ayer su compromiso de dotar al enclave de una depuradora del programa Deputráns, tras una visita de varias horas cumpliendo su promesa del pasado día 15. Louzán acudió a Ons acompañado también por una de las dirigentes vecinales de la isla, María Jesús Otero, que le sirvió de guía en su recorrido. Ausencia comentada Faltó el director del Parque Nacional Illas Atlánticas. Nadie acertó a saber muy bien porqué. La iniciativa de la visita surgió de una reunión en la que estuvo presente y en la que él mismo animó a la celebración del viaje. Louzán insistió en que se trataba de un problema de agenda y la alcaldesa Elena Estévez añadió que la sintonía entre las Administraciones eran buenas. El periplo de la comitiva, en la que se incluían técnicos y también diputados como Nidia Arévalo Francisca Canal, fue una visita de de trabajo. Al terminar, el presidente de la Diputación resumió sus compromisos. El más importante será la vía libre para que el Concello pida permiso a Parques Nacionales para la autorización de la depuradora. Está previsto que pueda dar servicio a los establecimientos hosteleros y a un grupo de unas 25 viviendas. Hasta ahora, los residuos de la isla van directamente al mar y la imagen que dan las cañerías en el punto de desagüe dista mucho de lo que se espera de un parque nacional. En el viaje de ayer también se habló de la asistencia médica. En Ons, durante el invierno, sólo hay diez personas de forma permanente. Pero en el verano, pueden superar las dos mil, sin que haya ningún tipo de control sanitario, ni médico, ni ATS. Si algo grave ocurre, el paciente es trasladado en un helicóptero a tierra. Otero indicó que existía un local público, enfrente de la iglesia, que sería idóneo para este servicio al estar ahora desocupado. Una representante de la Cruz Roja también estaba presente ayer y es de esperar que esta institución pueda mandar un equipo permanente de junio a septiembre el próximo año.El único camino asfaltado de la isla, que conduce del muelle al faro, es una sombra de lo que fue. La Diputación examinará la posibilidad de mejorar su accesibilidad con hormigón impreso en el suelo. Pero además, Louzán también dio su palabra de que, a través del Concello, financiará la reparación de la iglesia de la isla. Precisamente el entorno de este templo fue protagonista de una de las anécdotas de la jornada. Aunque estaba previsto la entrada al edificio para poder observar in situ los problemas de la cubierta y las paredes, no fue posible. La llave no abrió la puerta, y de nada sirvieron los empujones ni los sucesivos intentos hechos por isleños e incluso uno de los ediles buenenses. Louzán se tuvo que conformar con la explicación de los afectados, ratificadas por el vicepresidente del organismo provincial, el cangués José Enrique Sotelo, que precisó como estuvo en Ons en la celebración de una misa en el verano y que calificó la situación de la cubierta de «una ruina». La otra anécdota estuvo en un enfrentamiento entre Otero y el presidente de la otra asociación, Carlos Piñeiro, calificada como «diferencias entre eles» por Louzán. Escasez de agua La visita incluyó una inspección al terreno del cámping, que está en buenas condiciones, aunque alejado de las fuentes de agua. Este verano, los vecinos padecieron también la escasez de agua, con la salinización de algún pozo y la sequía que experimentaron algunos de los otros. María Jesús Otero explicó cómo las fuentes se quedaron secas y los trastornos que ocasionó a los campistas y turistas. Los vecinos plantearon la necesidad de un nuevo depósito de agua, que sirva para paliar los problemas de abastecimiento. También es un inconveniente el horario reducido de suministro eléctrico -cuatro horas diarias, que tienen que compensarse con los servicios de generadores propios-.