Da Silva presentará una iniciativa parlamentaria para que se amplie el plazo en la Lei do Solo Con la actual normativa tendrían que estar aprobados los proyectos el 31 de diciembre
24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Pontevedra ha pedido a la Consellería de Política Territorial una nueva prórroga de dos años para facilitar la ejecución de los polígonos residenciales (unidades de actuación) contemplados en el actual PGOU, que se han quedado retrasados por dificultades de tramitación. La última Lei do Solo exige que, al menos, estén aprobados los proyectos el próximo 31 de diciembre y el vencimiento de este plazo significaría un retroceso en los objetivos de disponibilidad de suelo para frenar la escalada de precios de la vivienda. La solicitud del Concello será planteada nivel gallego en el Parlamento por los diputados del BNG, Carmen da Silva y Carlos Aymerich, a través de una proposición de ley en la que se solicitará una modificación la Lei 15/2004 de Ordenación Urbanística e Protección do Medio Rural de Galicia para ampliar el plazo de ejecución de dichos polígonos. En principio, eran indefinidos y la Lei do Solo del 2002 puso dos años de plazo para desarrollar las bolsas de suelo que llevasen, en el mejor de los casos, 5 años en el planeamiento municipal (en el caso de Pontevedra desde 1990). Posteriormente la Lei del 2004 concedió una prórroga de otro año, que volvió a ser claramente insuficiente, debido a las múltiples dificultades de tramitación que en la práctica existen. La fragmentación de las propiedad, las expectativas diversas entre los propietarios, la no adhesión de algunos de ellos, los recursos interminables, la necesidad de expropiación incluso en los tramitados por el sistema de cooperación, hacen que los plazos se demoren sobre cualquier previsión teórica, según entiende el Concello y recoge la iniciativa parlamentaria a presentar por el BNG. El concejal de Urbanismo, César Mosquera, reconoce que a pesar de su insuficiencia, la fijación de plazos para su ejecución tuvo un efecto positivo y, al menos en el caso de Pontevedra, la amenaza de pérdida de edificabilidad por aplicación de los estándares previstos en el nueva ley hizo que muchos promotores aceleraran la puesta en marcha de estos polígonos. No obstante, muchos están en proceso muy avanzado, aunque no concluido por problemas planteados por propietarios minoritarios, y si no se amplían los plazos volverían a pararse, frenando así su incorporación al mercado inmobiliario. En todo caso, el Concello es partidario de que en la nueva prórroga de dos años se mantenga la imposición de cargas, ya contemplada en ley del 2000 para que se agilicen las tramitaciones. En el primer año (2006) se le aplicaría el 10% de suelo reservado para atender las demandas de vivienda sujeta a algún régimen de protección pública, y en el segundo año (2007) el 20%. Trascurrido ese plazo, se establecerían los límites de edificabilidad y estándares establecidos en la ley para suelo urbano no consolidado.