Fieles a la cita con Requián

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PONTEVEDRA

MARCOS MÍGUEZ

En directo | Celebración en A Estrada La Virgen de los Milagros reunió a miles de devotos en una romería que se distinguió de las últimas por la falta de bombas de palenque y por el tejado de lona en la capilla

28 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?iles de devotos se acercaron ayer a la capilla estradense de Requián fieles a su cita con la Virgen de los Milagros de cada 28 de agosto. Desde primera hora de la mañana el santuario se convirtió en referente. Este año la celebración contó con un escenario un poco distinto al tradicional. Por una parte, el tejado de la capilla era de lona tras el incendio que se produjo la madrugada del viernes al sábado. Y por otra, hubo grandes ausentes: las bombas de palenque, tras la prohibición existente por el peligro de incendios. La capilla, construida a mediados del siglo XVIII, volvió a quedarse pequeña para la afluencia de devotos. Eso que la Virgen dos Milagros se resintió un poco de la competencia que suponía la cita gastronómica de Valga. El municipio vecino, que incluso había fijado el día 28 de agosto en años anteriores como festivo local, aporta gran cantidad de fieles al santuario estradense pero ayer celebraba la Festa da Anguía y de la Caña do País. Desde antes de las ocho de la mañana las misas se sucedieron en la parroquia estradense. Los peregrinos y los ofrecidos fueron los protagonistas en las primeras, pero aún había quien llegaba arrimado a un palo pasada la una de la tarde. Uno de los momentos más esperados por los asistentes es la procesión. Nunca falta quien quiera portar la santa. Eran las dos de la tarde cuando la Virgen salió alrededor de la capilla con su manto lleno de billetes colgando, su corona de oro macizo y custodiada de cerca tanto por agentes de la Policía como de la Guardia Civil. Bajo las andas no faltaron los devotos ni tampoco aquellos que hicieron el recorrido de rodillas como ofrenda. Después, ya en la capilla llegaron los achuchones para la Virgen. Los padres y abuelos llevaban a los niños a besar la imagen. E incluso hubo algún pequeño que quería quedarse con un trozo de la imagen. Las fiestas en Requián finalizarán hoy. Después de la celebración religiosa tendrá lugar la subasta de todas las ofrendas realizadas los últimos días, que permanecen custodiadas en la sacristía.