Praza da Ferrería La Organización Nacional de Ciegos imparte en Pontevedra un curso intensivo de la lengua anglófila a diecisiete alumnos procedentes de países del sur de Europa
26 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.¡Fuera prejuicios! ¿Dónde está la diferencia? Por más que me fijé no la pude encontrar. Y seguí buscando, pero nada. El lunes empezó en el colegio de la ONCE un curso intensivo de inglés dirigido a diecisiete estudiantes ciegos y deficientes visuales del sur de Europa (España, Portugal, Italia y Francia). José Luis Vilar, director de Educación del centro, señaló que el objetivo principal consiste en «incentivar el uso de la lengua inglesa como único vehículo de comunicación para relacionarse con sus compañeros». Videntes o no videntes, yo sólo observé a un grupo de adolescentes con una vitalidad desbordante. «¡No te sientes! Le falta una pata a la silla», me gritaron los alumnos al unísono. Todos se dieron cuenta menos yo, el que, según mi oculista, «tiene una visión de águila». Charla Al finalizar la clase me quedé un rato charlando con cuatro de las estudiantes españolas: Moni (sevillana), Patri («viguesa y del Celta»), Mónica (madrileña) y Laura (cordobesa). Se encuentran entusiasmadas con la iniciativa porque «aprendes muchísimo y conoces a un montón de gente». Según Moni «los extranjeros son un poco tímidos. Algo normal si nos damos cuenta de que no conocen nuestro idioma». Moni es la más espontánea, parlanchina, todo efusividad. Hace tan sólo un día que se conocen y ya parecen íntimas. Por los tardes cambian las aulas por el campo para realizar actividades de ocio. «Los típicos juegos de campamento aunque, en ocasiones, también nos desatan los cordones», bromea Mónica. Fiesta Y llega la noche. Misma pasión que cualquier adolescente por unas horas de libertad. Sólo les permiten hasta las dos de la madrugada, sin embargo, se las saben todas: «Les invitamos a los monitores a unas copas y así, cuando ya tienen el contentillo, nos dejan quedar un poco más», confiesa Moni, y añade, «nos llevan al bar Coyote. Si me dejaran, me pondría yo también sobre la barra». La sevillana recibe el sobrenombre entre sus compañeras de pornoli. Creo que más de un chico estaría encantado de asistir a sus bailes. Hablando de la ONCE, la organización acaba de convocar los Premios Tiflos de Periodismo. Dicen que los trabajos «deben destacar los valores de integración y capacidad de superación de las personas con discapacidad». Los trabajos deben haberse publicado entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2005. Los premiados recibirán 9 mil euros. Para conocer las bases de este certamen, los interesados pueden consultar la web de la organización, www.once.es. Anuncio publicitario Los citados premios Tiflos tienen sólo ocho años. Mucho les queda para llegar a los cien de la compañía Estrella Galicia, que celebrará su centenario rodando mañana un nuevo anuncio publicitario en las calles de Pontevedra, concretamente en García Camba, Cobián Roffignac, Real, Pasantería y praza de Ourense. ¡Salud!