Tribunales | Juicio por el crimen de A Lama Un jurado determinará, probablemente antes de final de año, si José Manuel Durán González fue la persona que en diciembre del 2004 acabó con la vida de Alicia Rey
23 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l proceso judicial abierto contra José Manuel Durán González, O Chioleiro, se acerca a su conclusión. Tanto el fiscal del caso, como las restantes dos acusaciones particulares personadas en la causa, ya han redactado sus respectivos escritos de acusación. De este modo, todo hace prever que, a lo largo del tercer trimestre de este año, los nueve miembros de un jurado popular tendrán que determinar si O Chioleiro, en diciembre del año pasado, acabó con la vida de la joven Alicia Rey en un monte del municipio de A Lama. En caso de que el veredicto sea de culpabilidad, el jurado tendrá que optar por las dos calificaciones mantenidas por las acusaciones: homicidio o asesinato. Así, mientras el representante legal de la madre de la víctima se decantó por la segunda de las imputaciones solicitando veinte años de prisión; el fiscal y el abogado de la otra parte de la familia de la víctima sostienen que se produjo un homicidio -delito por el que solicitan, respectivamente, doce y diez años de cárcel-. El cadáver de la joven Alicia Rey fue descubierto semienterrado el 13 diciembre del 2004. La joven llevaba desaparecida 48 horas. Desde un primer momento, Durán González encabezó la lista de sospechosos de la Guardia Civil. Además de diversas pruebas circunstanciales -era bastante amigo de la víctima, según precisaron en su día varias fuentes, e incluso hubo quien aseguró que, la última vez que fue vista con vida, la joven tenía intención de encontrarse con el que ahora todos señalan como su verdugo-, los investigadores contaban con el pasado del procesado: el 22 de marzo de 1998, cosió a puñaladas y violó a su abuela. Durante 42 días, los agentes llevaron a cabo una minuciosa investigación y fueron desechando distintas hipótesis. Poco a poco fueron cercando a José Manuel Durán, quien fue detenido el 24 de enero. Si en un primer momento mantuvo su inocencia, tras un día de estancia en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra el acusado se derrumbó confesando ser el autor del crimen. Declaración que reiteraría al día siguiente ante el juez de instrucción. ¿Los motivos? O Chioleiro, a lo largo de todos estos meses, ha remitido distintas cartas a los medios de comunicación en las que, o bien niega categóricamente su implicación en los hechos, o afirma que apuñaló a su amiga Alicia Rey porque ésta se lo había pedido. Pruebas psiquiátricas En cualquier caso, las pruebas psiquiátricas que se le han realizado apuntan en la dirección de que el imputado no padece, a priori, ningún tipo de enfermedad mental. En caso de que se hubiera determinado lo contrario, tal circunstancia podría ser esgrimida para tratar de que O Chioleiro viese atenuada su responsabilidad penal, en caso, claro está, de que el veredicto del jurado fuese de culpabilidad. Tal certeza tendrá que ser ratificada por los peritos especialistas en el transcurso de la vista oral en la Audiencia Provincial de Pontevedra. En este sentido, una vez detenido y tras su comparecencia judicial, miembros de la Guardia Civil precisaron que, en su opinión, el sospechoso es hasta cierto punto una persona normal, a la que «ocasionalmente le dan arroutadas». Añadieron que una frase -muy concreta y que no trascendió-, que en un contexto normal apenas sí tendría más relevancia que una mera alusión, puede llegar a provocar una reacción violenta por parte del procesado, que permanece desde el 26 de enero recluido preventivamente en el centro penitenciario de A Lama. Sin embargo, en aquellos primeros momentos, el abogado defensor mantuvo que su cliente tenía perturbadas sus facultades mentales y que su edad mental se correspondía, en principio, con la de una persona de entre 16 y 18 años.