La Xunta retrasa el desdoblamiento de la vía rápida hasta finales del 2007

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

?n los primeros días de mayo del año 2003, justo en plena precampaña de las elecciones municipales, el conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijoo, presentaba el proyecto para convertir la vía rápida de O Salnés en una autovía mediante el desdoblamiento del actual trazado. En ese momento, el responsable de Política Territorial fijaba un horizonte temporal para el remate de las obras: el año 2006. Ayer, el conselleiro regresó a la comarca de O Salnés. En esta ocasión para firmar la adjudicación de la de las obras de construcción de la anunciada autovía. Y volvió a hablar de plazos. A partir de ahora, la adjudicataria dispone de dos meses para redactar el proyecto y hasta finales de año para realizar las expropiaciones. El inicio de las obras está previsto para comienzos del año próximo, y su remate no será una realidad, de acuerdo con la nueva previsión, hasta finales del año 2007. De la ejecución de la infraestructura y de su posterior mantenimiento, por un período de treinta años, se encargará la unión temporal de empresas formada por las firmas Copasa, Puentes y Calzadas y Caixanova. Durante el acto de firma del contrato, celebrado en el área de servicio de Meis de la actual vía rápida, Alberto Núñez Feijoo destacó que la autovía de O Salnés «xa non ten volta atrás». Indicó, además, que «a Xunta cumpre deste xeito o seu compromiso, asumido no Plan Galicia, de contribuir á vertebración desta comarca». La autovía fue adjudicada por un importe de 40,2 millones de euros. Será la primera vía de alta capacidad del Plan Galicia que se ejecute utilizando la nueva legislación reguladora del contrato de concesión de obras públicas. Mediante este método, la adjudicataria se encarga de las expropiaciones, la construcción y el mantenimiento posterior de la obra, durante el tiempo que se determine por la Administración autonómica. Tiempo de viaje La autovía tendrá 17 kilómetros, contará con cinco enlaces con la PO-531, tres viaductos, 16 pasos superiores y 22 pasos inferiores. Una vez finalizada, la infraestructura permitirá reducir en un 46% el tiempo de recorrido entre la AP-9 y Sanxenxo. De este modo, de los 20,5 minutos que emplea un conductor medio en recorrer en la actualidad el trayecto entre la autopista y Sanxenxo se pasará a once minutos, según las estimaciones facilitadas por la Consellería de Política Territorial.