El PP califica al PSOE de comparsa del BNG en el gobierno municipal

E. Larriba pontevedra

PONTEVEDRA

Pedrosa afirma que el modelo de coalición de Pontevedra supondría una parálisis en la Xunta La oposición arremetió sobre todo contra los socialistas en su balance de los dos años de mandato

15 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El grupo municipal del PP hizo ayer un balance absolutamente negativo de los dos años del gobierno de coalición BNG-PSOE en Pontevedra y auguró que si este modelo se trasladase a la Xunta supondría «sumir a Galicia en una parálisis como está esta ciudad». Teresa Pedrosa, se refirió también a la experiencia de Vigo, «donde socialistas y nacionalistas no fueron capaces de entenderse y entregaron el gobierno al Partido Popular». La portavoz de la oposición fue especialmente crítica con el papel del PSOE en el Concello pontevedrés, calificándolo de «comparsa del Bloque». «El que gobierna es es el BNG y los socialista dicen si bwana». Desde el punto de vista del PP, «el Partido Socialista no presiona en absoluto a sus socios y al final lo que hay es un bloqueo constante entre unos que impide sacar los proyectos adelante». Pedrosa repasó todas las áreas de responsabilidad del PSOE, comenzando por Deportes, que calificó como «la más nefasta». El retraso de los pabellones de Mourente, Salcedo y Marcón; la renovación pendiente del campo de hierba sintética de A Xunqueira; la falta de terrenos de Pasarón y A Parda y las «escasas» subvenciones a los clubes centraron sus críticas. El PP dio otro «cero patatero» al PSOE en aparcamientos, transporte, parques y jardines, guarderías, promoción económica y en la humanización de barrios, que dejó en manos de sus socios de gobierno. En cuanto a las áreas del BNG, Teresa Pedrosa cargó las tintas en la «mala gestión» del servicio de limpieza, reprochó a Lores la «venta de obras virtuales porque no es capaz de presentar proyectos reales» y calificó de «sectaria» la política cultural de Bara. Acusó al alcalde adueñarse de las inversiones de otras administraciones (Pontillón de Castro, el Museo, Pasarón, A Parda) y censuró el retraso del PXOM, el fracaso el plan de urbanización de Tafisa y el «olvido» del plan estrategico de la ATUP «por decir lo que Lores no quería oir sobre el futuro de Ence y la instalación no de una, sino de dos papeleras en Lourizán».