EN LA ONDA | O |
07 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.¡POR SUS cafés les conocereis!, bien podría ser una sentencia política en estos días de tensión electoral. El PP y el PSOE han definido ya su entorno urbano a la hora de traer a Pontevedra sus figuras madrileñas. Los populares tienen como marco el Blanco y Negro, y la sombra de sus frondosos árboles. Por su terraza pasa Mariano Rajoy y su séquito cada vez que vienen a Pontevedra, y ayer le tocó el turno a Ruiz Gallardón quien pudo disfrutar de un verdadero café de provincias, rodeado de «palmeras». En el PP seguirán apostando por esta cafetería para sus próximas visitas; entre ellas barajan la de Esperanza Aguirre, si su agenda se lo permite. Dicen en el partido que cada vez que vino por aquí arrasó debido a su gran tirón «popular» y su don de gentes. Por su parte, los socialistas han elegido otra cafetería con historia y significado propio en la ciudad, el Carabela. Su terraza se ha convertido en punto de partida para los paseos electorales. Aunque Touriño decidió hace unos días aplazar el café que tenía previsto por si los trabajadores de Ence decidían acompañarlo; sí pudo saborearlo Pepe Blanco antes de repartir besos y abrazos por el centro de la ciudad. También el ministro Jesús Caldera terminó en el Carabela, como harán las demás visitas previstas en el PSOE, entre ellas Pérez Rubalcaba y Elena Espinosa. Hasta el café tiene color político.