EN LA ONDA ALFONSO GONZÁLEZ | O |
21 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA LLAMADA invasión china y la preocupación que genera en el sector empresarial llegó también a Pontevedra. Basta salir a la calle para ver como proliferan bazares del lejano oriente, con surtido amplio, variado y más barato; algo así como un mercadillo autóctono con aire oriental, y con horario chino. Sus ventas han aumentado espectacularmente, provocando el malestar del comercio e incluso de nuestros vendedores ambulantes porque la clientela de la feria se ha pasado al yuan. ¿Dónde está la clave del éxito? Al parecer en la unión entre todos los chinos, según señala un empresario pontevedrés que tiene negocios con estos inmigrantes. Su centro de operaciones es Barcelona, a cuyo puerto llegan toneladas de mercancía procedente de Oriente. Chinos de toda España acuden periódicamente a los grandes almacenes que han montado en la Ciudad Condal para aprovisionarse de productos de toda índole que trasladan a sus bazares por carretera. Las tiendas son regentadas por familias enteras, ayudadas por otros compatriotas a la hora de financiarlas. Al parecer, muy pocos chinos acuden a nuestros bancos en busca de dinero, lo cual es una suerte para ellos. Los horarios intensivos y los bajos precios han disparado sus ventas y sus beneficios. En Pontevedra, algunos negocios chinos son tan rentables que en poco tiempo sus propietarios han aumentado la tienda y comprado pisos nuevos. Pero, trabajan como chinos.