EN LA ONDA | O |
23 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA QUE se ha liado con el adelanto de las autonómicas. El 19 de junio ya provoca ansiedad, y no hablo sólo de políticos. Son muchos los que temen perder el chollo, varios miles de empleos están en el aire. Si hay cambio de gobierno, la mayoría podría recolocarse en sus trabajos de antaño, pero cuesta volver a ras de calle. Sin embargo, hay otros que no tienen alternativa: son funcionarios a dedo que dependen de la mano que les nombró. Incluso entre los conselleiros hay nerviosismo por su futuro y han decidido hacer méritos. Quizás por eso el titular de Sanidad es asiduo de las reuniones del PP local, donde incluso toma notas y se lleva deberes. Un alto cargo popular aventuraba estos días que si el PP pierde las elecciones se montará una buena para las municipales, porque habrá que recolocar a muchos y podrían peligrar incluso los actuales munícipes. En la acera de enfrente, PSOE y BNG también han puesto el turbo para cerrar listas y tampoco lo tienen fácil. Lo incierto del resultado provoca nervios. Quizás por eso, en las filas socialistas hay mas que codazos para acompañar a Pérez Touriño, que le pregunten sino a Gago y a Pose. Y en el BNG se quiere aprovechar la premura para acelerar la renovación de Quintana, también en Pontevedra donde algunos históricos podrían caer.