En directo | La familia
15 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a familia de la víctima, el argelino Said Hacene, son gente humilde. A duras penas pudieron costearse el viaje a Pontevedra desde Zaragoza y ayer se encontraron con todo un jarro de agua fría. Antes del juicio Abdel Kader -cuñado- había optado por no hacer declaraciones ni salir en fotos, pero la decisión del juez cambió las tornas. Lamentó la situación y calificó de vergüenza que el modulo carcelario donde ocurrió el suceso no tuviese medidas de seguridad suficientes para que se pudiera haber evitado el suceso. Aseguró que, días antes del fallecimiento, Said Hacene le llamó por teléfono: «Me dijo que había un preso que le perseguía y que le obligaba a incluso a bajarse los pantalones... y luego apareció muerto». Manifestó que su cuñado tenía problemas psicológicos, circunstancia que no se pudo corroborar. Fuentes del caso señalaron que la víctima debía tener un cierto desequilibrio no diagnosticado ya que había acumulado doce expedientes penitenciarios en tan solo seis meses. Esta circunstancia explicaría que estuviera recluido en el módulo de aislamiento, ya que cumplía condena por lesiones y resistencia, y robo.