Reportaje | La situación, desde detrás de la barra La gerente del Estarlux promueve la creación de una asociación de hostelería nocturna que proteja los puestos de trabajo del sector
14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«Quieren criminalizarnos a los que tenemos locales de copas. Nos meten en el mismo saco que el vandalismo y el botellón, cuando el botellón es precisamente nuestro competidor directo». Así de contundente se expresa Mara Rivero, gerente del Estarlux, un local de copas que ha recogido el testigo del Licor Negro y el Camawey en la plaza de A Castaña. Rivero ha propuesto a sus compañeros de sector la creación de una asociación de hoteleros nocturnos, cuya reunión fundacional se llevará a cabo mañana a las ocho y media en su local. La gerente del Estarlux, un local perseguido hasta el hartazgo por las asociaciones de vecinos, ha censurado duramente a quienes, según dice, sólo buscan «protagonismo personal y político». Rivero critica que a la Xunta, que ha fijado últimamente los nuevos horarios, «le preocupen tan poco los puestos de trabajo del sector de la hostelería», y afirma, como ya ha hecho el portavoz del gobierno municipal, Guillerme Vázquez, que los vecinos de los locales que habitualmente están en el ojo de la tormenta se nieguen a que la Policía Local haga mediciones de decibelios en sus pisos. «Quieren seguir pintando a Pontevedra como na ciudad sin ley», critica. Restaurantes y tráfico Más allá de los hosteleros que regentan locales de copas, hay otros profesionales del sector que también se sienten preocupados. La Federación Provincial del ramo, a través de uno de sus responsables, Juan Gómez, se reunirá hoy con el subdelegado del Gobierno, Delfín Álvarez, para trasladarle el daño que están haciendo a sus negocios los controles de alcoholemia de la Guardia Civil. «Estamos completamente a favor de mejorar la seguridad vial -afirma Gómez-, pero queremos buscar soluciones». Los más afectados, afirma, son «los que tienen restaurantes en la periferia. Están viendo cómo se reduce la facturación. Queremos instar a la subdelegación a que medie entre Tráfico y los hosteleros para instalar alcoholímetros en los restaurantes».