Bloque y PSOE aprobaron por mayoría el segundo «orzamento» de la coalición El PP dice que los socialistas se quedan con las migas y los nacionalistas con el 80% de la tarta
01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os socios de la coalición de gobierno, BNG y PSOE, y el grupo de oposición del PP trasladaron ayer al debate presupuestario sus fuertes rivalidades políticas y sus antagónicas visiones sobre el devenir de la ciudad. El pleno de aprobación de las cuentas del 2005 fue casi una reproducción del debate sobre el estado del municipio de hace unos meses, aderezado con cifras y con acusaciones cruzadas de «catastrofismo» dirigidas a los populares y de «autocomplacencia» o «autobombo» para los socialistas y nacionalistas. El montante global de los presupuestos aprobados por la mayoría de gobierno asciende a 53.910.000 euros, con unos gastos corrientes en bienes y servicios de 19, 2 millones y unas inversiones de 12,2 millones, a financiar mediante operación de préstamo y mediante la capitalización de patrimonio municipal (venta de parcelas e inmuebles). El alcalde y el concejal de Hacienda se manifestaron «orgullosos de un presupuesto, que calificaron de «excelente» y concebido para continuar «o importante proceso de transformación da ciudad e a mellora da calidade de vida de todos os cidadáns», en palabras de Fernández Lores. Raimundo González fue el encargado de ensalzar con números esas «excelencias orzamentarias» en todas las áreas municipales para llegar a la siguiente conclusión: «Estamos diante de un proxecto ilusionante para o conxunto dos pontevedreses porque son uns orzamentos serios e rigurosos, que responden as necesidades reais dos cidadáns, que optimizan e raicionalizan os recursos, que apostan pola eficacia e axilización da xestión, que ofertan máis e mellores servicios, que avanzan nas políticas sociais cara a un Concello cada vez máis integrador e cohesionado, xusto e solidario; porque son uns orzamentos que alentan o dinamismo socioeconómico que ten a cidade para que siga medrando o sano orgullo dos nosos veciños». Guillermo Meijón confirmó los argumentos de González Carballo y se centró en el análisis de las áreas de responsabilidad de los socialistas, subrayando que consolidan importantes incrementos progresivos en Educación, Bienestar Social, Promoción Económica, Deportes, Parques y Jardines. Frente esa visión de los socios de gobierno, la portavoz de la oposición, Teresa Pedrosa, en tono muy incisivo, ofreció justamente la contraria. La réplica Consideró inasumible el presupuesto «por estar inflado el capítulo de ingresos, por ser poco imaginativo y nada innovador, porque no contemplan inversiones ambiciosas que marquen el futuro de la ciudad y porque no resuelve los principales problemas reconocidos por los ciudadanos, como el tráfico, el empleo, el transporte, los aparcamientos y el saneamiento». Teresa Pedrosa apostó por el divide y vencerás y recriminó a los socialistas que se conformaran «con las migas» en el reparto de tarta presupuestaria, renunciando a sus proyectos de mejora de los barrios, aparcamientos disuasorios, transporte o infraestructuras deportivas, «para conformarse con unas cuantas asistencias técnicas, algo de publicidad, algún personal, gastos de representación y, como capítulo estrella, los jardines». El PP cifró en el 18,3% los recursos de las áreas del PSOE, frente a un 81,7% para el BNG. Venta de patrimonio El PP fue especialmente crítico con la venta de patrimonio por importe de 4,5 millones para que los ingresos no fueran inferiores a los del año pasado y poder financiar inversiones, «dejando en el aire» y a expensas de esa enajenación en el mercado inmobiliario proyectos como el nuevo Pasarón o la ampliación del hospital Montecelo. Teresa Pedrosa censuró que, en cambio, se aseguren vía préstamo las obras propias de reforma de calles promovidas o impulsadas por el BNG. La edil consideró un demérito vender patrimonio municipal, igual que elevar la deuda hasta el 82% (33 millones) con un nuevo préstamo de 4,6 millones. Raimundo González rebatió que «cando un quere mercar unha casa, vende unha veiguiña e transforma patrimonio en patrimonio». Y Pedrosa contestó que «si vende a veiguiña para arreglar la casa, dentro de unos años no habrá veiguiña y tendrá que volver a arreglar la casa». En cuanto a la deuda, González insistió en la «excelente» salud del Concello. Explicó que cuando el BNG llegó al gobierno se debían dos tercios del presupuesto y ahora se debe casi mitad en mejores condiciones. Por su parte, Teresa Casal recomendó al PP que aprenda de las altas esferas de su partido «que recoñecen o atractivo e potencial socioeconómico de Pontevedra» en las directrices de ordenación del territorio de la Xunta