El presidente de la Xunta, Manuel Fraga, envió al alcalde de Marín, Antonio Santiago, una comunicación en la que se le pide que estudie una queja vecinal sobre la presunta perrera de Ardán. El dirigente autonómico explica en su misiva que después de examinar el contenido del escrito, le corresponde al Ayuntamiento su resolución y no a él, ya que se trata de un asunto «de competencia municipal» y pide la intervención del alcalde en este asunto. Este escrito de queja había sido enviado por una de las asociaciones vecinales de Ardán, protestando por la existencia de lo que consideran una perrera en una finca particular en el lugar de Pazo. Los vecinos llevan años quejándose sobre las consecuencias que, según ellos, tiene el elevado número de perros que ha llegado a haber en esa parcela. Refugio de animales Desde el gobierno local, se apuntó que la inhibición de Fraga en el tema de la perrera de Ardán era un asunto esperable, porque éste es un tema en el que la competencia es estrictamente de cada Ayuntamiento. La construcción de un refugio de animales lleva un gran retraso sobre las previsiones iniciales. Esta obra se podrá ejecutar a través de una permuta con los comuneros de San Tomé. Esta medida permitiría que el Concello dispusiese de los terrenos adecuados en el límite con Vilaboa, cuyo Ayuntamiento aportaría la otra mitad de la superficie necesaria. Los comuneros apuntaron ayer que están a la espera de que el Concello les pruebe la titularidad de la finca objeto de la permuta.