El matrimonio municipal

| ALFONSO GONZÁLEZ |

PONTEVEDRA

El gobierno municipal de Pontevedra atraviesa una pequeña crisis, que sin embargo no tendrá consecuencias traumáticas, porque tanto BNG como PSOE asumen que su matrimonio es para toda la legislatura. Sin embargo los últimos acontecimientos han provocado disensiones. Miguel Fernández Lores, se fue a Vigo, sin conformidad de Tere Casal, a una reunión con alcaldes del Partido Popular para criticar a los socialistas por los retrasos en el AVE. «Él sabrá si le conviene abrazarse al PP», dicen los del puño y la rosa. Días antes, Casal tuvo que hacer valer sus galones como primera teniente de alcalde para que le entregaran el informe que rechaza la pregunta de UGT sobre la papelera de Ence. Las paredes del Ayuntamiento dicen que el secretario municipal le dió el escrito al alcalde y al edil César Mosquera, pero dejó de lado al PSOE, lo cual enfadó mucho a su portavoz. Después vino lo del Pontevedra C.??F., que vuelve a pedir dinero, ahora para convertirse en sociedad anónima. Lores dice que el Concello «non participará con cartos porque así está acordado co PSOE»; pero Casal deja la puerta abierta para alguna ayuda municipal. Son cosillas que enfriaron el ambiente en el Concello. Estos días, cuando los socialistas llamaban desde su despacho a la alcaldía no se oyó la habitual contestación: «Aquí puesto de mando». No es momento para bromas.