Algo más de cien de cada mil pisos vacíos en la provincia se concentran en Sanxenxo. El municipio con uno de los precios medios por metro cuadrado más elevados de la provincia tiene más viviendas sin inquilinos que ocupadas. Porque si las familias renunciasen a vivir juntas, el municipio tendría para ofrecer a la gente empadronada casi una vivienda por cada habitante. De las 13.585 residencias que se han construido en el concello, sólo 4.719 tienen moradores habituales. El resto permanecen desocupadas la mayor parte del año. El grueso del parque inmobiliario vacío no lo constituyen pisos de segunda residencia. Sólo 1.875 figuran como tal. Los 6.991 restantes son viviendas que contribuyen a inflar el mercado especulativo del suelo, según los expertos. Se trata de pisos que se compran, o bien para especular o para alquilar en temporada turística, sin que durante el resto del año contribuyan a dinamizar un mercado de alquiler ni se pongan a la venta para ampliar la oferta existente.