Evitar la bebida, un valor en alza

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Análisis | Balance de los controles de alcoholemia La policía ha detectado en los últimos meses que son muchos los pontevedreses que paulatinamente han ido concienciándose de la dramática conjunción de las copas con el volante

20 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las campañas sobre los dramáticos y negativos efectos que tiene el mezclar el consumo de alcohol con ponerse al volante de un automóvil parece que, poco a poco, han ido calando entre los pontevedreses. Es raro el fin de semana en el que los positivos alcanzan cifras como las registradas este sábado de madrugada, donde la Policía Local detectó a media docena de conductores que sobrepasan el límite legalmente establecido. De hecho, ayer mismo, el concelleiro Guillerme Vázquez resaltó que cada vez más son las personas que se acercan caminando hasta un control y voluntariamente «soplan». Su intención es la de comprobar si realmente están en condiciones de coger el coche y prevenir, en el mejor de los casos, una sanción económica. No es el único ejemplo de concienciación. La propia Policía Local ha observado que hay grupos de amigos que, semanalmente, se van turnando para que uno de ellos la noche de juerga no ingiera alcohol. Es el denominado popularmente El conductor que no bebe. Moneda de dos caras Pero como toda moneda, esta situación tiene su otra cara. Así, de las 45 pruebas realizadas este sábado de madrugada, seis fueron positivas -una se tramitará por juicio rápido por alta tasación de alcohol-. Todos los vehículos fueron inmovilizados. La policía sólo permitió que los automóviles continuarán su camino cuando al responsable, sometido a un nuevo test, le habían desaparecido los efectos del alcohol o una segunda persona se hizo cargo del vehículo. Eso sí, también se verificaba que no diera positivo. Muchos agentes, en relación con esta cuestión, recuerdan como en octubre se inmovilizó un turismo a un joven. Minutos después acudió su novia y quiso llevarse el coche. El problema es que iba más cargada que su compañero sentimental. Otro triste apunte. Ahí está también el caso de ese conductor que, este sábado y aparentemente ebrio, se llevó por delante dos farolas en la avenida de Uruguay.