La democracia más intensa

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

Reportaje | Un cuarto de siglo en el Ayuntamiento de O Grove Tensiones personales, fuertes debates políticos, plenos con altavoces en O Corgo. Los primeros años de democracia fueron intensos y forjaron el carácter del pueblo

17 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?i hay un municipio en Arousa que vive la política con pasión, ese es O Grove. La tierra del Meco ha vivido los 25 años de democracia con una intensidad particular, traducida en un sinfín de siglas, concejales de todos los colores, gobiernos minoritarios abocados a los pactos, y numerosas amenazas de mociones de censura. La primera peculiaridad de la historia política de O Grove arranca con las primeras elecciones democráticas, cuando el Partido Comunista alcanzó la alcaldía de la mano de Xaquín Álvarez Corbacho. Fue de los únicos alcaldes del PC que hubo en Galicia en aquellos convulsos tiempos. El PC había sido, de entre los grupos de izquierda, el que más votos había logrado. Entre otras cosas, porque era un partido muy implantado en la ciudadanía, con una fuerte base social y una élite «intelectual» que se empeñaba en difundir entre los vecinos las claves del funcionamiento de las recién nacidas instituciones democráticas. El cine O Marino, por ejemplo, se llenó de gente cuando en él se explicó en qué consistía la Ley D'Hont. Tras aquel gobierno de izquierdas, los partidos de ese arco ideológico no volvieron a sumar los votos necesarios para formar gobierno. Esa circunstancia, unida al empeño de unos y otros por mantener a Bea Gondar fuera de la alcaldía, derivó en tensas situaciones y en incómodos pactos. En el año 87, tras haber conseguido Bea ser la lista más votada, las diferencias entre los grupos de izquierda y el CDS -unidos en la moción de censura del año 1985- acabaron llevando al gobierno a Lina Bernárdez a la alcaldía, con sólo dos concejales. Aquella circunstancia ha pasado a la historia como el «pacto de la escalera». En el año 1991, Bea repitió como lista más votada, pero ya había sido detenido por su relación con el narcotráfico y apartado de la alcaldía. En el primer pleno de envestidura, sus acólitos decidieron apoyar por sorpresa a Mourelos, del PC, que casi se disculpó por ello. Aún así, los votos no dieron para que fuese elegido alcalde. Se abrió así la época del independiente Taboada, un gobierno que marcó un antes y un después.