Mientras los humedales de Sanxenxo corren una suerte dispar, el sistema dunar de Baltar parece haber encontrado el amparo de las Administraciones. El Ministerio de Medio Ambiente y el Concello han pactado una actuación que restaurará el enclave después de décadas de una ordenación confusa de la zona. Mediante «una mínima actuación» en el ecosistema se pretende frenar el deterioro que suponen para el mismo la presencia de senderos peatonales que alteran las dunas, construcciones apoyadas sobre la arena o la presencia de especies vegetales invasoras. El nuevo paseo peatonal de madera será elevado para impedir que éste altere el perfil natural de las formaciones arenosas. Asimismo, se retirará la construcción donde se ubican los aseos, que será sustituida por una serie de módulos prefabricados móviles, y se fomentará el desarrollo de las plantas autóctonas. Una vez rematados los trabajos, los usuarios de la playa deberán acceder al arenal a través de pasarelas elevadas, que estarán además acondicionadas para el uso de personas con problemas de movilidad. La actuación se llevará a cabo sobre casi nueve mil metros cuadrados y dispone de un presupuesto de 462.980 euros, que aporta el Ministerio de Medio Ambiente.