Reportaje | Convivir con transportes especiales La situación vivida en Caldas el jueves, con un tráiler encajonado en pleno casco urbano, plantea la necesidad de buscar alternativas al paso de grandes camiones
05 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El paso de transportes especiales por los cascos urbanos de las ciudades se convierte muchas veces, como ocurrió el jueves en Caldas, en un quebradero de cabeza para la policía y en un suplicio para los conductores más pacientes. En la localidad bañada por el río Umia están acostumbrados a convivir con los tráilers y a ver su travesía cerrada al tráfico casi a diario. Según datos de la Policía Local de Caldas, en los seis primeros meses de este año cruzaron el puente de la Herrería nada menos que 370 camiones de grandes dimensiones, casi dos por día. No obstante, la situación vivida el jueves por la tarde superó todas las malas experiencias anteriores. Colapso en los accesos a la localidad, daños en la fachada de dos edificios, desperfectos en la valla del asilo de ancianos y retenciones kilométricas por causa de un camión de 48 metros de longitud que se quedó, literalmente, encajonado. Tanto es así que el transporte especial de la empresa vasca Transbiaga (Transportes Usabiaga) quedó estacionado en la parroquia caldense de Arcos da Condesa, a la altura de una discoteca, y ayer no se había movido. Las versiones sobre el motivo son contradictorias. En Caldas se apuntó ayer que el vehículo está «inmovilizado» por carecer de permiso en Pontevedra y que, previsiblemente, va a haber un cambio de itinerario para evitar nuevos pasos por la travesía urbana. Desde Pontevedra fuentes policiales aludieron a una avería en el transporte especial que, en principio, no cruzará la ciudad del Lérez con destino a un parque eólico de Portugal, hasta el próximo lunes. Cuando eso suceda, habrá que retirar unas farolas y unos semáforos de Orillamar. Al parecer, la empresa y el alcalde mantuvieron ayer una reunión para abordar el tema. Transbiaga necesita autorización del Ayuntamiento y del Ministerio de Fomento, según las mismas fuentes. Desde Transbiaga un portavoz de la firma se limitó a señalar que el transporte especial tiene autorización para ese viaje y «muchos más». Sí aclaró que el tráiler, que traslada una hélice para un parque eólico, salió de As Somozas con destino al país vecino. Sin embargo, no accedió a facilitar con detalle el recorrido. Los transportes especiales tienen que solicitar permiso a la Administración titular de la carretera y dar aviso a la policía para preparar el dispositivo de seguridad. Normalmente, van escoltados por la Guardia Civil de Tráfico. Por razones de seguridad, no pueden circular por autopista ni por carretera en horario nocturno. En Caldas, donde el Ayuntamiento no tiene competencia para prohibir el paso del transporte al ser una carretera nacional, insisten en que un tráiler como el del jueves no puede cruzar la travesía. «Físicamente es imposible -señaló ayer el alcalde, José María Tobío-. Tienen que arbitrar otro sistema porque el embalaje de la pala del aerogenerador sobresale mucho y no gira». Sugerencia El regidor habló de «falta de previsión» y apuntó como solución para estos transportes otra cubierta y que circulen a primera hora de la noche. «Aunque está prohibido, es la única solución para evitar molestias. El jueves, además de estar cortada hora y media la carretera, se tardó más de dos horas en regular todo el tráfico». Al parecer, otras cincuenta palas todavía tienen que hacer ese recorrido. El episodio del jueves puso de manifiesto la necesidad de que existan circunvalaciones que eviten el paso de vehículos pesados por los núcleos urbanos. En el caso de Caldas, más de uno mentó la ansiada variante de la carretera N-550, actualmente en obras, aunque no estará lista hasta octubre del 2006. Esa circunvalación se completará con otra, la oeste, todavía en proyecto. La capital lo tiene más crudo. Ayer varios transportes especiales, aunque de menor tamaño que el de Transbiaga, cruzaron Caldas y Pontevedra. En ningún caso hubo problemas, más allá de retenciones. A ver qué pasa el lunes.