La actual dirección del PP, encabezada por Juan Luis Pedrosa como presidente, duró aproximadamente ocho años. No obstante, este amplio mandato incluyó algunos cambios significativos a la hora de llevar las riendas del partido. El ex alcalde de Pontevedra asumió la presidencia local en un congreso celebrado en el teatro Principal el 13 de enero de 1996, una vez ganadas las elecciones locales de 1995, tras haber sustituido en la candidatura popular a Francisco Javier Cobián. Junto a Pedrosa, salió elegido secretario local Fernando Lafuente, si bien en 1999 fue relevado en el cargo por Celestino Lores. Concejal en este mandato y en el anterior, Lores desempeñó asimismo un activo papel social como impulsor del Camino Portugués. La dirección del partido quedó, no obstante, un tanto debilitada a partir de 1999, cuando desde el sector cuíñista se torpedeó la precampaña de Juan Luis Pedrosa en Pontevedra apelando a otros posibles candidatos. El deterioro de las relaciones del ex alcalde con el titular de la Xunta, Manuel Fraga, desembocó en el 2003 en un cambio de candidato y en la salida de Juan Luis Pedrosa de la vicepresidencia de la Diputación. Un comité electoral Tras pasar por un carrusel de ofertas de cargos, sin que ninguna llegase a cuajar, el ex alcalde volvió a la escuela náutica de Bueu. Meses antes de las elecciones, dejó la organización de los comicios locales del 2003 en manos de un comité electoral de apoyo a la candidatura de Teresa Pedrosa, que no logró tampoco la mayoría municipal perdida en 1999 a manos de BNG y PSOE. No obstante, el dirigente popular se negó a dejar la riendas del partido en manos de una gestora, tras alegar que en Pontevedra no había sucedido nada extraordinario que la justificase y señaló que sólo admitiría ser relevado en un congreso local. Mientras Teresa Pedrosa reclamaba sin éxito en repetidas ocasiones el congreso local, alegando que la organización del partido no funcionaba adecuadamente en Pontevedra, los órganos provinciales del PP fueron aplazando sucesivamente esta cita congresual.