El traspaso de los barrios

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Reportaje | La otra reforma urbana Los socialistas dejan en manos de sus socios de gobierno del BNG la ejecución de los tres proyectos pendientes de su plan de humanización, tras cinco años de trámites

16 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

No es de extrañar que Teresa Casal apenas hiciera mención en su discurso del pleno del estado del municipio al plan de humanización de barrios -A Seca, San Antoniño, Santa Clara, Monte Porreiro y Os Salgueiriños-, consciente de que ha sido y es uno de los débitos del PSOE desde el anterior mandato municipal. Este plan se presentó hace ya cinco años como una de las grandes aportaciones de los socialistas al nuevo modelo de ciudad, primero en marco del pacto de gobernabilidad con los nacionalistas y sin responsabilidades ejecutivas, y después como miembro de la coalición de gobierno. Las actuaciones en los barrios y parroquias fue la compensación de inversiones que exigió e impuso el PSOE en los sucesivos presupuestos municipales, desde la etapa de Roberto Taboada, a los proyectos de movilidad peatonal y transformación del centro urbano impulsados por el Bloque. Sin embargo, desde el principio, las quejas de los socialistas fueron constantes al ver como sus propuestas no se tramitaban en los servicios técnicos con la misma celeridad que las obras del equipo de gobierno, hasta el punto de ensombrecer las relaciones de gobernabilidad. Supuesta indefinición En esta última etapa, Casal pasó de las quejas al ultimátum para exigir la agilización técnica de los proyectos pendientes de humanización de barrios, mientras que desde el banco nacionalista se achacaba el retraso a una indefinición inicial de las actuaciones por parte de los socialistas, a su falta de experiencia en la gestión urbanística, a la complejidad de algunas de las obras y a la sobrecarga de trabajo de los servicios técnicos. La solución se acabó encontrando en el marco del propio pacto de gobierno. En función del reparto de áreas de competencia, el grupo socialista tomó la decisión de dejar en manos de los responsables de Urbanismo del Bloque la ejecución de los proyectos de humanización de San Antoniño, Os Salgueiriños y Santa Clara, con el compromiso de que todos ellos se culminen en el actual mandato. En estos cinco años, la única actuación que se ha realizado es la mejora del barrio de A Seca, donde todavía falta por completar la pavimentación de los patios entre edificios. La primera fase de transformación de San Antoniño, será la siguiente actuación. Este proyecto fue adjudicado el pasado mes de septiembre a la empresa Covsa, después de dos largos años de trámites. La obra será dirigida por el arquitecto Celestino García Brañas, autor del diseño urbanístico. Esta primera fase se centrará en la calle principal, desde la plaza de Barcelos hasta Casimiro Gómez, con una inversión de 553.573 euros. Santa Clara Otro proyecto en parrilla es el de Santa Clara, ya consensuado con los vecinos. A falta de completar su financiación, inicialmente sólo se actuará en la plaza de A Castaña y travesía de Padre Amoedo, incluyendo ambos espacios en el proyecto de reforma de Cobián Roffignac y perimetrales del Museo. Queda pendiente de consignación en próximos presupuestos municipales una actuación mucho más ambiciosa que afecta a otras seis calles y plazas del barrio. El plan de humanización socialista también tiene reservados 300.500 euros para mejorar la colonia de Os Salgueiriños, en fase de anteproyecto y pendiente de proyecto definitivo. Finalmente, los responsables del área de Urbanismo del Bloque tendrán que retomar la humanización del barrio de Monte Porreiro, la zona residencial periférica más importante que tiene la ciudad de Pontevedra. El proyecto encargado hace dos años por el PSOE, consistente en un gran parque lúdico de diseño vanguardista, no fue del agrado de los vecinos y tampoco satisface al equipo de Fernández Lores, que reconsiderará la forma de invertir en esta urbanización los casi 500.000 euros que tiene asignados desde el año 2002.