Otra forma de deshacer la cama

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | Una carrera retozona en Meaño El salto de cama ya no es sólo imprescindible para una noche de pasión; es también la vestimenta apropiada para concursar en la competición más mullida de la comarca

12 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La ropa deportiva ya no es lo que era. En cualquier competición, pero más en Meaño, donde los vehículos que concursan tienen que ir obligatoriamente adornados con sus correspondientes colchones, almohadas y ropa de dormir. Por eso los corredores se visten con pijamas, saltos de cama, gorros, picardías o, simplemente, atrevidos conjuntos de braga y sujetador negros. La ocasión lo merece, porque todos los años por estas fechas se concentran unas tres mil personas en Meaño para disfrutar de la carrera de camas y divertirse con los atuendos de los retozones concursantes. Este año participaron doce parejas, aunque a la meta llegaron once. Había camas tradicionales, como la de la abuela, con la correspondiente colcha de lana abigarrada; atrevidas, con muñeca hinchable incorporada; familiares, con literas cargadas de peluches para los pequeños de la casa, y amorosas, como la que llevaba por nombre Recién casados. Todas ellas, pertrechadas con ruedas, se lanzaron a dar vueltas por un circuito con el único objetivo de llegar primeras a la meta. Hubo sorpresas de última hora. Os Piñeiros , de Dena, se creían ya ganadores cuando en la última vuelta, en una arriesgada pirueta, se tomaron la delantera dos muchachos de Nantes (Sanxenxo) subidos en una Espantabuela . Hicieron falta las cámaras de los periodistas para ratificar que su confortable vehículo había llegado en primer lugar. Resultaron ser los ganadores, como el año pasado. Os Piñeiros también repitieron el segundo puesto alcanzado en la anterior edición. De terceros llegaron Os Primar , de Gondar (Sanxenxo). Dada la originalidad de los lechos rodados, se otorgó un premio especial a Os reis da cama , los de la muñeca hinchable. Y como en cama también se pueden batir récords, las cabezas de los concursantes fueron coronadas con un olímpico ramo de olivo.