El Concello impulsa los nuevos proyectos de transformación urbana de cara al otoño

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Las obras volverán al centro histórico a partir de la próxima semana, tras la celebración de la Feira Franca La reforma de la calle Real se completará con la mejora de la plaza García Escudero

01 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La Feira Franca supondrá este este fin de semana la clausura de un verano lúdico y más o menos tranquilo para dejar paso a un otoño-invierno caliente de obras de reforma urbana con sus inevitables inconvenientes para el tráfico y el tránsito peatonal. Las máquinas excavadoras irrumpirán en el centro histórico de Pontevedra una vez que se levante el decorado medieval. El primer proyecto del calendario de actuaciones del gobierno local para el nuevo curso político es la reforma de la calle Real, una obra contratada desde abril y que el Concello optó por demorar hasta septiembre para no interferir en la temporada turística estival. En la decisión pesó el hecho de que estamos en Año Xacobeo y esta rúa es paso obligado de peregrinos al formar parte del Camino Portugués, así como las sucesivas actividades festivas del verano que tuvieron y tendrán como escenario las plazas de la zona monumental. La fecha acordada con la empresa adjudicataria Sercoysa para iniciar las obras de Real es el 6 de septiembre, aunque la presencia efectiva de las palas no se notará tan pronto. Ésta no será la única actuación en el centro histórico. Además de los proyectos de mejora de las calles que rodean la manzana cultural de ampliación del Museo en el antiguo Hogar-Cobián Roffignac, Padre Amoedo y Sierra- los técnicos trabajan ya en el proyecto de remodelación de la plaza de Valentín García Escudero «e con moi boas ideas», según el responsable de Urbanismo. César Mosquera indicó que se trata de una intervención muy bonita, pero a la vez muy complicada, enmarcada en el programa de conexión de la ciudad con el río como objetivo prioritario. Una de las posibilidades que se barajan es recuperar alguno de los arcos ocultos del puente de O Burgo. La rehabilitación de la calle Real, en una primera fase, y de la plaza de García Escudero y calles adyacentes -García de la Riega y rúa da Ponte-, en una segunda fase, abre nuevas perspectivas arqueológicas para seguir profundizando en la historia de la ciudad y en función de los hallazgos que se produzcan las obras pueden alargarse y resultar más latosas para los comerciantes y vecinos.