Baños divertidos y saludables

PONTEVEDRA

JAIME OLMEDO

Crónica | Nuevas instalaciones de Termas de Cuntis Una piscina interior con chorros, «jacuzzis», cuellos de cisne, camas de agua y zona contracorriente y otra exterior convierten a la localidad en un referente en el sector

20 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?iernes, 20 de agosto. Doce de la mañana. La lluvia de un agosto que pocos recuerdan trae sin cuidado a los clientes que disfrutan del nuevo espacio lúdico termal del balneario de Cuntis. Las instalaciones, que todavía no fueron inauguradas oficialmente, abrieron sus puertas a principios de mes, después de un pequeño retraso que trajo de cabeza a la sociedad propietaria, Termas de Cuntis. En la piscina de agua termal más grande de Galicia se lo pasan pipa varias familias con niños, una pareja de jubilados y algunos jóvenes. Gorro de baño y chanclas son la única obligación. Desde una tumbona a pie del vaso, Gonzalo Caeiro, un cuntiense de 20 años, recuerda que hace unos días diluviaba y se bañaba con unos amigos en la piscina exterior, también de agua termal. Dice estar como en su casa y a la hora de hablar de sus preferencias, no tiene dudas: «La zona contracorriente es la caña». Asegura que se está más tranquilo por las mañanas que por las tardes. Jesús Garabal, santiagués de 75 años y periodista jubilado, acaba de llegar a Cuntis tras pasar una temporada en Maspalomas (Canarias). Este hombre se decanta por las camas de agua, sin menospreciar los jacuzzis, «que son más conocidos». No para hasta que consigue saludar a Andrés Campos, consejero delegado de Termas de Cuntis, y transmitirle un mensaje dedicado a su padre, fallecido en 1995: «Es a don Marcial a quien quiero felicitar por este complejo, pero como no puedo, se lo digo a usted». Estufas de vapor Junto al espacio lúdico termal de la piscina, denominado Acquaform, el pase de un día -a un asequible precio de 15 euros por persona (6 euros, los niños de 3 a 12 años)- permite el acceso a otros recintos. Vital Club ofrece una sauna finlandesa, estufa seca, jacuzzi, estufas de vapor, cabina de hielo y sala de reposo. Una usuaria pregunta cómo se utiliza la cabina de hielo. La respuesta, convence: «Es algo tan simple como entrar y echarse hielo picado por todo el cuerpo». Las dependencias se completan con un amplio gimnasio y una sala infantil que sólo funcionará los fines de semana y a la que se dan los últimos retoques. Esta especie de guardería estará atendida por una persona. Andrés Campos comenta que una de las cosas que más sorprende es la presencia de niños. Los primeros clientes proceden, en su mayoría, de la comarca «en sentido amplio, de Caldas a Santiago». A la hora de hablar de anécdotas, el consejero de Termas subraya que muchos usuarios se olvidan de que están en una piscina termal: «Permanecen mucho tiempo en el agua, cuando lo recomendable es no estar más de veinte minutos seguidos». El horario es, de momento, el mismo que el del balneario abierto hace poco más de cuatro años: de 10.30 a 14 y de 18 a 22.30 horas.«Es algo que ajustaremos en función de la demanda», señala.