Crónica | Festa do mar
18 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ya lo dijo Lores que a falta de sol, comida. Los que se acercaron ayer hasta la carpa da Festa do Mar en Combarro tuvieron que hacer piruetas para llevar su plato de chocos y mejillones hasta la mesa. La lluvia hizo otra vez de las suyas. La empanada en una mano y el albariño en la otra y a saltar charcos como las ranas. Así se podían ver a los visitantes en busca de un sitio donde colocar sus pertenencias. Solo los que siguieron la moda de los piratas llegaron a su destino sin problemas, un modelo, por otra parte muy apropiado para una fiesta en honor de la pesca y el marisqueo. Eso sí, una vez instalados la cara de satisfacción entre los comensales era una constante. La calidad de los productos no dejó indiferente a nadie. Los veinte mostradores prepararon durante horas sus mejores productos con un toque mágico de la ría. Mientras en el puesto número seis las navajas saltaban como chispas en la plancha, en el cuatro, unas vieiras se presentaban muy peripuestas ante el degustador. Sin embargo los reyes de la carta siguieron siendo las clásicas almejas y el pulpo á feira. Como novedad: las croquetas de pulpo. Todo ello regado con los mejores vinos de la tierra.