La transformación de Cobián Roffignac será presentada esta semana a tres asociaciones Los colectivos se quejan de que sus sugerencias no suelen ser atendidas por el Concello
03 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l tráfico y los aparcamientos, asociados al urbanismo y las obras, es una de las principales preocupaciones de los pontevedreses reflejada en los sucesivos barómetros realizados por Sondaxe para La Voz. Y la segunda fase de la reforma urbana, que va a empezar a acometer el Ayuntamiento a la vuelta del verano, ya ha encendido las luces de alarma en algunos sectores ciudadanos que no acaban de asumir del todo la recuperación de los espacios urbanos restringiendo la circulación rodada en aras a un equilibrio de usos y una mejor movilidad peatonal. Los nuevos proyectos de transformación de calles, como hace cuatro años, pasarán por el filtro vecinal y esta semana misma semana los concejales de Urbanismo y Medio Ambiente, Carmen da Silva y César Mosquera, explicarán la actuación prevista en Cobián Roffignac, Padre Amoedo y Sierra a las asociaciones Zona Monumental, Río Lérez y Cidade Vella. No obstante, los representantes de algunos colectivos afectados, temen, también como hace cuatro años, que sus sugerencias no sean atendidas. Desde el Concello se insiste en que los proyectos están abiertos a posibles modificaciones, incluso con la obra en ejecución, pero siempre que las demandas sean técnicamente factibles y no contradigan los criterios de accesibilidad y calidad urbana que establece la normativa europea. El gobierno local ya ha mantenido en los últimos meses contactos puntuales con vecinos de O Burgo, para discutir el proyecto de la rotonda que se construirá a la salida del puente, frente a la gasolinera, y pusieron en entredicho la dirección única en la avenida de A Coruña. La última reunión fue con la directiva de Aempe y, según los empresarios, el Concello no les dio muchas opciones para discutir e introducir cambios en los proyectos presentados. En todo caso, el concejal de Urbanismo no descarta convocar en septiembre una asamblea abierta a todos los ciudadanos de Pontevedra. Los más críticos Entre los colectivos más críticos con el nuevo modelo de ciudad están Pontevedra Activa, que agrupa a empresarios y comerciantes y reclama más aparcamientos y facilidades de acceso al centro urbano, y también la federación de asociaciones de vecinos Boa Vila. Frente al lema turístico de este verano de «Pontevedra, ciudad redonda», Boa Vila demanda «una ciudad abierta y no cerrada, sin trabas de entrada para los vecinos del rural y municipios limítrofes». Argumenta que la falta de un transporte urbano impide prescindir del uso del coche. Esta agrupación, que no está convocada para la reunión del próximo jueves en la que se explicará el proyecto de Cobián Roffignac, Padre Amoedo y Sierra, pidió ayer que esta obra se haga con el consenso de los vecinos y comerciantes, afirmando que «desde una oficina técnicas no se puede ver la realidad de la calle». La federación Boa Vila dice que aplaude «todo proyecto o iniciativa que traiga vida a la ciudad» y cita la pista de piragüismo de alta competición de O Pontillón, así como la marca de Pontevedra como «ciudad de congresos», para lo cual considera necesarias más infraestructuras hoteleras y mejor acceso a los establecimientos existentes.