Un albergue de primera

La Voz

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Plaza da Ferrería El alojamiento para peregrinos inagurado el viernes en las antiguas naves de Renfe contará con dieciseis camas y mas de cincuenta colchonetas

03 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el estreno del nuevo albergue, este complejo pontevedres pasa a ser el segundo de Galicia en capacidad de alojamiento. La suma de plazas para descansar entre las dos residencias, asciende a 150, pudiendo alcanzar las 200 plazas si la demanda lo exigiese. El nuevo refugio está destinado para los grupos de caminantes, al revés que en el fijo, que está asignado a peregrinos que llegan individualmente. Existen otras ocasiones para los que se tendrán que buscar soluciones alternativas, este el caso de una diócesis de Toledo que anuncio la llegada de un grupo que ronda los 1.500 peregrinos. El complejo permanecerá abierto todos los días desde las 13 horas hasta las 22, excepto los domingos que abre sus puertas a las cuatro de la tarde. Los peregrinos contarán con la atención de un fisioterapeuta, cocina y lavandería, además de un aseo completo para hombres y otro para mujeres. El hospedaje permanecerá abierto todo el año excepto Noche Buena y Fin de Año, contando con la atención de 52 voluntarios y el servicio de limpieza. La Asociación de Amigos del Camino Portugués, presidida por Celestino Lores, prevé la máxima afluencia en los días próximos al 25 de julio y en la primera semana de agosto, época que coincide con el Día Mundial de la Juventud. Al concluir el Año Santo, la asociación gestora tendrá que devolver la nave al concello, aunque son varios los proyectos que hay para el edificio. Amigos del Camino propone que se utilice como centro cívico para el uso de los vecinos. El Albergue ofrece igualmente hasta el próximo día 31 una exposición del escultor andaluz Miguel Ángel Calero, titulada Arte no albergue. La Asociación de Vecinos Santo Paio de Campañó ha pedido a Cultura que tramite con una empresa aseguradora la reparación de cruceiro de Ferreirós. El cruceiro, que data de 1756 y que fue estudiado por Castelao en As Cruces de Pedra, fue dañado por un camión a comienzos de año.