El sindicato prepara una batería de denuncias contra varias compañías
02 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l secretario comarcal de la CIG, Rafael Iglesias, denunció ayer una supuesta persecución contra afiliados y simpatizantes de la central nacionalista, que alcanzó su momento más álgido durante el mandato del PP. A su juicio, están sufriendo condenas y persecuciones laborales, mientras que esta circunstancia no alcanza a los empresarios que vulneran la ley. Por eso, el sindicato está llevando a cabo una campaña en la que prepara una batería de denuncias contra determinadas empresas, a las que acusa de vulnerar los derechos fundamentales de los trabajadores. Entre ellas -la mayoría de diversos puntos de Galicia- se encuentra Transportes La Unión, con la que la central nacionalista mantuvo un duro pulso en la huelga más cruenta de los últimos años. Denuncia que un trabajador fue despedido a causa de su afiliación y por participar en la huelga, un derecho fundamental que, según la CIG, se vulneró. En opinión de Rafael Iglesias, dicha persecución se plasma en las condenas judiciales que no se corresponden con las penas de los empresarios, ya que éstos son juzgados y siguen sin cumplir las condiciones laborales mínimas. El secretario comarcal manifestó además que existe una maquinaria laboral que no cumple las normativas de seguridad, produciendo unos riesgos que afectan a la integridad de los empleados. Además criticó al Partido Popular, centrado en la figura de Millán Mon, ex subdelegado del Gobierno en Pontevedra. Dicha imputación tiene su origen en 39 multas por valor de 300 euros cada una, con motivo de dos marchas de protesta en Arcade. La CIG justificó su inocencia al manifestar que la gran mayoría de estas sanciones se declararon nulas en sus recursos.