Reportaje | Homenaje al batallón Zamora Una unidad de la Brilat luce en algunas paradas militares unos ropajes en conmemoración de los que utilizaban los granaderos y gastadores en 1759
26 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ue toda una sorpresa la que se llevaron muchos de los asistentes a los actos castrenses celebrados en el acuartelamiento de Figueirido el pasado 8 de junio. Allí, firmes, rodeados de color caqui, sobresalía un pequeño grupo de soldados vestidos con un uniforme blanco de época. Se trataba de la vestimenta que utilizaban los granaderos y gastadores que conformaban el batallón Zamora en 1759, y que fue entregada en el mes de mayo por la Diputación a la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable. Está considerado como uno de los ropajes más significativos de todos cuantos han utilizado el Ejército español a lo largo de su historia. Y no es para menos dada la trayectoria de esta unidad desde su creación el 30 de abril de 1580. El regimiento Zamora número ocho, conocido bajo el sobrenombre de el Fiel, nació cuando el rey Felipe II organizó con habitantes de esta localidad castellana un tercio para combatir a franceses e ingleses en defensa de los derechos de Portugal. En un primer momento se le denomina Tercio de Bobadilla, en honor del su primer maestre de campo: Francisco Arias de Bobadilla. Su primera prueba de fuego fue durante la Guerra de Portugal. Tomó parte activa en la conquista de las ciudades de Olivenza, Evora, Setubal y Lisboa, entre otras; y posteriormente combatió en las Azores, donde fue una de las unidades que vencieron a la escuadra francesa en la batalla de San Miguel. Entre 1586 y 1594, las tropas se trasladaron a Flandes donde realizaron importantes acciones en Grave o en Lindeburg. Terminado este periodo, la unidad se unió al ejército de Alejandro Farnesio participando en las conquistas de Calais, La Chapelle, Châtelet, Dourlens y Hulst. A principios del siglo XVII, el regimiento Zamora retorna a Flandes donde luchó durante casi noventa años y protagonizó algunos de los episodios más heroicos del ejército español, como fueron la conquista de Breda o la de Dunquerque. Guerra de Independencia A lo largo del siglo XVIII, la unidad combate contra Francia -destaca la victoria naba de Tolón-, Portugal o su campaña en América, continente en el que llevan a cabo la toma de la colonia de Sacramento. Sin embargo, si hay un episodio que marcará el destino del batallón éste es la Guerra de Independencia. Las tropas estaban destacadas en Dinamarca, pero los tambores de la batalla hacen que los soldados se desplacen a la península ibérica. Por espacio de cuatro años combaten a los franceses en diversos frentes, consiguiendo importantes réditos en las batallas de Espinosa de los Monteros o en Albufera. Tras esta época de combates, las tropas se encuadran, ya durante lo que se consideró la primera Guerra Carlista, en el ejército dependiente de Madrid, contribuyendo de manera decisiva en la toma de Solsona o en la batalla de Perecamps. El regimiento Zamora, en las décadas siguientes, defendió los intereses del estado español en diversas batallas en Marruecos o Cuba, donde fue una de las unidades que trató infructuosamente de evitar que la colonia isleña se desgajara de España. Guerra Civil Entre 1936 y 1939, los diecinueve batallones que conformaban por aquel entonces la unidad combatieron en numerosos frentes de la Guerra Civil. Los historiadores destacan su lucha en el Alto del León; la defensa de Oviedo; los frentes del Norte, Teruel, Aragón, Ebro y Cataluña; así como en la defensa del vapor Castillo de Peñafiel en Cartagena.